Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:FÚTBOL | 35ª jornada de Liga

El Villarreal se deshace del Málaga con dos golpes

Dos minutos de lucidez y de fortuna fueron suficientes para que el Villarreal se deshiciera de un Málaga que penó por La Rosaleda, donde hace dos meses que no da una alegría. Un afortunado encontronazo de Riquelme con un balón muerto y un tremendo zapatazo lejano de Cazorla acabaron con las pocas ganas que aún tenía el equipo de Tapia por tratar de enderezar un partido que nació malo y pudo acabar aún peor. El excesivo calor de la tarde, su falta de ideas, su juego pesado y las vacaciones anticipadas que ayer tomaron algunos de sus hombres fuertes como Miguel Ángel o Baiano, dejaron al Málaga a merced de un Villarreal que sólo tuvo que esperar a que el rival se desmoronase ante tanto desatino para asestarle con rapidez dos golpes que lo dejaron inerme.

MÁLAGA 0 - VILLARREAL 2

Málaga: Arnau, Gerardo, César Navas, Fernando Sanz, Valcarce; Edgar (Wanchope, m. 67), Juanito, Romero, Duda (Tote, m. 77); Miguel Ángel y Baiano (Míchel, m. 67).

Villarreal: Reina; Javi Venta, Gonzalo Rodríguez, Quique Álvarez, Arruabarrena; Riquelme, Josico, Senna (Peña, m. 86), Sorín (Cazorla, m. 29); Forlán (Font, m. 78) y Figueroa.

Goles: 0-1. M. 63. Riquelme se hace con un mal rechace de la defensa y bate con un disparo raso a Arnau.

0-2. M. 64. Zapatazo lejano con la izquierda de Cazorla ante el que nada puede hacer el meta Arnau.

Árbitro: Megía Dávila, del colegio castellano. Enseñó cartulina amarilla a Josico y Cazorla. Expulsó a Romero por doble amonestación (m. 56).

Unos 20.000 espectadores en el campo de La Rosaleda.

No tuvo el partido más interés que apostar cuándo apretaría el Villarreal los dientes para darlo por zanjado. Lo malo es que hubo que esperar 60 minutos. Tres minutos de aceleración en los primeros 20 de partido, cuando Arnau secó una internada de Forlán y Juanito estrelló en el palo el primero de los cuatro balones que el Málaga vio desperdiciarse por su infortunio, y las dos postreras intentonas del ayer gafado Duda que Reina salvó a manotazos, fueron lo único reseñable de una primera parte en la que imperaron el calor y la atonía.

Y por los mismos derroteros siguió el encuentro en su segundo tiempo. El Málaga se quebró tras la expulsión de Romero, a quien su estéril lucha con Josico le pasó factura a modo de tarjeta amarilla, cartulina que vio de nuevo tras una fea entrada a Senna. Sin nadie que corriese y se batiese por el balón, el equipo de Tapia se derrumbó con estrépito. Forlán fue el primero en dar cuenta de la pieza con dos avisos ante Arnau en apenas tres minutos. A él le siguió un recuperado Riquelme y, aún caliente su gol, el zapatazo con el que Cazorla zanjó la cuestión. De ahí en adelante, poco más. Un nuevo balón de Duda al larguero que no hizo más que confirmar la pésima tarde que ayer tuvo el Málaga y ese trío formado por Riquelme, Forlán y Figueroa divirtiéndose a costa de la desgracia ajena con la tranquilidad de seguir con las miras fijas en Europa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de mayo de 2005