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Crítica:TEATRO

Asesino gratuito

Bernard-Marie Koltès fue un autor francés de vida corta -murió de sida- y de trascendencia larga. Nació en Metz en 1948; cuando tenía 20 años decidió escribir para el teatro, tuvo grandes éxitos y murió en 1989.

Creo que todas sus obras, incluyendo este Roberto Zucco, se han estrenado en España, y no sólo por grandes compañías. Atrae a los directores de escena por las sugerencias que aporta. Quizá su obra más representada es Roberto Zucco, que se estrenó en 1990 dirigida por Peter Stein, en Berlín.

No habían pasado más que dos años desde la muerte del asesino en serie que no tenía motivos para matar: el criminal gratuito, que se decía, poco antes, en los textos del existencialismo francés. Decía Koltès: "Roberto Zucco mata sin ningún motivo. Por esa razón constituye un héroe para mí. Se corresponde completamente con el hombre de nuestro siglo; es un modelo para todos los asesinos que matan sin móvil aparente. En la forma en que ejecuta sus asesinatos reconocemos los grandes mitos como el de Sansón y Dalila. Su itinerario es el de un héroe de la antigüedad...".

Roberto Zucco

De Robert-Maria Koltès. Intérpretes: Alex Amaral, Marina Andina, María Asquerino, Celia Bermejo, Arturo Bernal, Ana Burrell, Cesáreo Estébanez, Cristina Fenollar, Aida Folch, Patxi Freytez, Pep Guiñol, Iván Hermes, Paco Lahoz, Daniel Llobregat, Teresa Lozano, Carmen Machi, Antonio Medina, Manuel Millán, Carles Moreu, Antonio Requena, Mercedes Sampietro, Miguel Zúñiga, Claudio Sierra, Gloria Vega, Walter Vidarte, Miguel Zúñiga. Escenografía y figurines: Frederic Amat. Iluminación: Wolfgang Zoubek. Vídeo: Álvaro Luna. Sonido: Mariano García. Dirección: Lluís Pasqual. Centro Dramático Nacional. Teatro María Guerrero.

Personaje posible

A mí me parece de gran importancia el texto, la filosofía dramática, la investigación del autor sobre ese personaje; no tanto sobre el real, sino sobre el posible desesperado que acomete el crimen en serie sin piedad ni motivo.

En esta representación tiene dominio cómo es narrado el suceso, o los sucesos, que tuvieron como protagonista a Roberto Zucco. Lluis Pasqual, uno de los mejores directores españoles de la actualidad, ha elegido lo que podríamos llamar teatro total con los medios del día: el vídeo, el sonido, la música, el periodismo, los actores capaces de una cierta capacidad física y de la belleza y la juventud de que habla el texto: ha acertado, en este caso, con la elección.

El escenario por el que trepa y huye está perfectamente concebido y en el reparto aparecen figuras del gran teatro con papeles aparentemente menores, pero que resaltan muy bien la personalidad del héroe (o antihéroe, como le definen algunos).

Funcionó la obra, los actores y los artilugios; el público gusto de ella y lo demostró.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de marzo de 2005