Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pedro Guerra carga de realidad y reivindica la sencillez del sonido en su nuevo álbum, 'Bolsillos'

El séptimo disco de la carrera de Pedro Guerra (Güimar, Tenerife, 1966) muestra al cantautor canario más comprometido e implicado que nunca en una obra. Por primera vez, la producción corre íntegra a su cargo, además de todas las guitarras y arreglos. Con el título de Bolsillos, en alusión a todo el bagaje sentimental y vital que la persona lleva consigo, el álbum se pone a la venta hoy. Lo ha realizado entre su casa, con un ordenador portátil, y un pequeño estudio de grabación que posee en un sótano madrileño.

Pedro Guerra va a mostrar en el teatro Albéniz de Madrid, los próximos días 6, 7 y 8 de octubre, sus nuevas canciones justo cuando se cumplen diez años desde que llegó por primera vez a la capital dispuesto a quedarse. De alguna manera, Bolsillos, y los conciertos, tienen un aire de balance. "Vuelvo sólo con mi guitarra, como en mis comienzos, y con canciones en las que me he implicado más que nunca, pues las he hecho solo en casa, de manera muy sencilla, imaginando la música únicamente con la guitarra y añadiendo después muy pocas cosas más".

Esta limpieza y sencillez de sonido contrasta con la carga de actualidad de los textos. "Tratan de temas de ahora, reflexiones a raíz del libro que publiqué en mayo, Desmontando el cinismo, donde daba mi visión de asuntos concretos". Así, en Circo de la realidad arremete contra la telebasura, y en Tendencias, contra el dirigismo de las modas y costumbres: "Es increíble cómo te anticipan lo que vamos a escuchar o cómo vamos a vestir con meses de antelación".

Contrario declarado a la intervención en Irak, no ha querido, sin embargo, hacer mención expresa: "Todo el disco está en contra de eso, claro, y el asunto no ha perdido vigencia, la guerra sigue ahí, con miles de víctimas que no paran. Pero ahora no me apetecía volver a los gritos de hace unos meses, entre otras cosas, porque no me inspira nada hablar de Aznar, a pesar del espanto que me produce oírle decir las cosas que dice cada día. Quiere seguir siendo protagonista y que se hable de él, yo no lo voy a hacer. Lo que sí me produce extrañeza es que en su partido nadie se escandalice de lo que dice".

Recuperar la memoria

La recuperación de la memoria histórica y el esclarecimiento de la verdad sobre el destino de miles de republicanos víctimas de la Guerra Civil y la posterior represión franquista, reivindicación en la que se ha implicado públicamente, también están presentes en un par de canciones: "Todavía hay muchas cosas de las que hablar. Y, en realidad, Bolsillos incide en todo eso que llevamos en la vida. Nuestros bolsillos contienen lo que somos, llevamos y sacamos de ellos lo que vamos viviendo. Lo bueno y lo malo".

El amor, en menor medida, también se incluye en Bolsillos, un disco en el que su autor sí reconoce que es una vuelta a sus orígenes. "He vuelto a la canción canción, que no es una perogrullada. A recuperar lo de cantar solo con una guitarra, lo que me permite dialogar mejor con el público. Es esa sensación que te da ver cosas que, como digo en el tema Menguante, cuando vuelves a verlas años después te parecen más pequeñas. El pasillo de tu casa es más corto; tu habitación, más chiquita...".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de octubre de 2004