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Reportaje:

Colosal homenaje del Circuit a Miralles

Miles de aficionados al motociclismo disfrutan en Cheste de una jornada festiva que tuvo al ex piloto como protagonista

El Circuit de Cheste rindió ayer un colosal homenaje al ex campeón de Europa Julián Miralles (Alberic, 1965), uno de los grandes del motociclismo valenciano, protagonista de una época dorada junto con Aspar y Ricardo Tormo, gente que aprendió el oficio entre balas de paja, bordillos y aceite en el asfalto urbano. Eran otros tiempos, cuando Salvador Gascón, un tipo increíble y legal, un loco de las motos, empleaba tiempo y millones de pesetas en lo que entonces era el sueño de la nutrida afición valenciana al motociclismo: la construcción de un circuito de velocidad, fuera en Gandia, Cullera o Benidorm. Un viejo proyecto que luego tomó cuerpo en Cheste.

Por las instalaciones del Circuit Ricardo Tormo paseaba ayer Julián Miralles entre miles de aficionados que acudieron a disfrutar de una jornada festiva con actividades de todo tipo: carreras de famosos, políticos y periodistas; castillos hinchables, minimotos, karts... Al ex motociclista valenciano se le reconoció ayer su trayectoria deportiva, que incluyó un campeonato de Europa del octavo de litro a finales de los ochenta. Pero también su actual dedicación. Porque Miralles continúa vinculado al motociclismo. De lleno. Ha cambiado la adrenalina de la velocidad por la intuición. De esto vive. En Cheste descubre, cuida y forma a críos que aspiran a tocar algún día la gloria. Chavales como Héctor Barberá, que siempre tendrá una deuda pendiente con Miralles y el Circuit.

A Miralles también le toca sufrir ahora. Sufre por las vértebras de su hijo Julián, que hace unos meses se pegó un costalazo de miedo. El chaval, quinceañero, ha vuelto a subirse a la moto. Quiere ser tan rápido como su padre, tan campeón como su progenitor, al que la afición valenciana le brindó ayer un colosal homenaje: más de cien mil personas se desplazaron al circuito para participar de una festiva jornada.

Una vez más quedó constancia de que la capacidad de convocatoria que tiene el motociclismo en la Comunidad Valenciana es apabullante. Familias enteras disfrutaron ayer de lo lindo. La bonanza de las temperaturas contribuyó a que la iniciativa de los gestores del trazado y dirigentes políticos valencianos fuera un éxito. Todo un éxito.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de diciembre de 2003