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VISTO / OÍDO
Columna
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"... sed lex"

Otro latinajo, dicen los despectivos de nuestra cultura: me los colocaban de niño, y éste se cumplía: "La ley es dura, pero hay que cumplirla". La "dura lex" no es que hubiera que cumplirla: le cogían a uno y se la cumplían encima. Como que lo había dictado Justiniano, y los emperadores tienden a que se cumplan las leyes que ellos hacen. Lástima que no me tocase más tarde, cuando el ministro falangista decía que "menos latín y más deporte". Era tarde: yo había optado por la inteligencia y la duda. La primera me falló: la segunda, no, y cuando a finales del XX se descubrió que se podía dudar, me esponjé. ¡La muerte de los dogmas! Empezaron a morir los más duros: el comunista y el católico: al cuerno. La ley había sido dura hasta 1975: pero a partir de ese momento se podía decir ya que había sido falsa, injusta, obra de impostores, asesinatos disfrazados (muy poco): y que ya no había que cumplirla. Podrían ser "todas las leyes", pasadas y futuras, incluyendo a Justiniano. Y las de las democracias: las que mataban a Sacco y Vanzetti o a los Rossemberg. Ley aparte: todo es opinable, nada es seguro. El gran escepticismo había vuelto. El verdadero: el pasional, el que sólo acepta una verdad hasta que otra la modifique.

"Poco dura la alegría en la casa del pobre", según (creo, supongo, imagino: dudo) dijo Sancho: de la duda se apoderaron ellos, dúctiles y maleables. No me refiero al contencioso entre la Asamblea vasca y el Tribunal Supremo, que es un grave ejemplo, sino a todo lo demás. ¿Cumplen los partidos sus pactos? ¿La acusación de terrorismo puede interrumpir las actividades normales? ¿Es un miserable el pacifista? ¿Puede aliarse alguien con los comunistas? ¿Y un partido nacional con otro regionalista? ¿Puede el presidente del Constitucional ser dos personas y una sola verdadera? Lo que es verdad en Pamplona o Álava ¿puede ser verdad en Madrid? ¿Es la Constitución un dogma? La duda, que era propiedad del pobre desgraciado, mientras el dogma se lo dictaban, ha pasado a ser dogmática pero múltiple: de las varias opciones abiertas, el más poderoso hace dogma de la suya. Me gustaría que, a partir de la Constitución y los códigos, todo se volviera a examinar y a redactar, a partir de discusiones democráticas. Pero ¿el pueblo tiene papel en la democracia?

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