Los críticos de HB crean una corriente opuesta a que ETA tenga peso político
Los violentos dejan heridos a 8 'ertzainas' en San Sebastián
Los críticos de Herri Batasuna, que tienen su principal base en Navarra, han constituido una corriente interna para intentar acabar con la subordinación de la izquierda abertzale a ETA. Los disidentes, que creen contar con el respaldo del 25% de los militantes radicales y de la mayoría de sus votantes, se proponen participar en el proceso de refundación abierto en HB mediante una ponencia en la que defenderán el fin de la violencia terrorista y de la llamada kale borroka. El grupo se dio a conocer ayer con un artículo firmado por siete militantes de HB -incluidos dos ex miembros de su Mesa Nacional, Patxi Zabaleta e Iñaki Aldekoa-, que publicaron varios diarios vascos y navarros, en el que afirman que "la izquierda abertzale debe actuar exclusivamente en la acción política". Entretanto, el sábado por la noche, unos 30 simpatizantes de ETA atacaron con cohetes y cócteles mólotov a varias patrullas de la Ertzaintza en el centro San Sebastián. Ocho agentes resultaron heridos leves y dos menores de edad fueron detenidos, aunque uno de ellos quedó luego en libertad. También se produjeron actos de violencia en otras localidades guipuzcoanas, como Eibar, Urnieta y Lezo.


























































