Crítica:FERIA DE CÓRDOBA | LA LIDIACrítica
i

Novillada 'light'

Apenas apuntes los que dejó la segunda novillada de la feria taurina de mayo, donde lo más destacado puede quedar en la excelente presentación del encierro que mandó al coso cordobés José Ortega Cano. No es costumbre encontrar un lote tan bien presentado y el ejemplo lo tenemos en la novillada del sábado de impresentable cuajo. Ayudaron también los novillos de Yerbabuena al buen desarrollo de la lidia, dejándose llevar hasta donde las fuerzas acompañaron en las faenas de muleta.

Lastimosamente, a pesar de que los toreros pasearon por el anillo tres orejas, todo el festejo resultó light, demasiado gris, y en los momentos que parecían apuntarse posibilidades, los picadores pegaron en exceso a las reses, especialmente al cuarto y quinto, los de mejor cuajo, y que ya nos gustaría ver en las corridas de toros que durante la semana se van a lidiar.

Yerbabuena / Martínez, Escribano, Benjumea

Novillos de Yerbabuena, bien presentados, justos de fuerza, nobles. Manolo Martínez: estocada (oreja); pinchazo y casi entera (ovación). Manuel Escribano: estocada (oreja); dos pinchazos, descabello -aviso-, descabello (vuelta). Javier Benjumea: casi entera atravesada (oreja); estocada (ovación). Plaza de Los Califas, 2ª del abono de feria. Un cuarto de entrada.

El cordobés Manolo Martínez vino a refrendar lo que de él ya conocen los aficionados. Su toreo clásico, con buen conocimiento de los terrenos, no termina de romper en los tendidos. Pese a la escasa fuerza de su primero realizó una faena bastante hilvanada. Mató de una gran estocada, sin lugar a dudas lo mejor de toda la tarde, que ya mereció el premio de la oreja. Poco pudo hacer ante su segundo enemigo al que pegaron mucho en el caballo. El novillo terminó por amorcillarse y a base de mucho pundonor Manolo Martínez consiguió sacar algunos pases. Se le agradeció la brevedad.

Distancia

Lucido, hasta cierto grado, pasó por Los Califas el sevillano Manuel Escribano. Garboso con las banderillas, tuvo su momento de plenitud en el toreo al natural a su primero. Fueron pases sueltos, de gran calidad, con la mano muy baja. El resto se perdieron en la falta de remate y quizá, sobre todo en el primero de su lote, por no acertar a darle la suficiente distancia a su enemigo. Faena de pespuntes al quinto de la tarde, aplaudido cuando saltó al ruedo. Demasiados altibajos en una faena que fue perdiendo el tono mientras el torero se empeñaba en enjaretar nuevas tandas. Dio la vuelta al ruedo por su cuenta.

Debutó con picadores Javier Benjumea. Menos placeado que los compañeros de terna acusó más defectos de la cuenta. Tiene que mejorar mucho con el capote. Sin embargo, tuvieron desparpajo dos tandas con la mano zurda en su primero, la segunda de ellas con naturales largos y ligados. También tuvo el premio de la oreja.

Pese a los premios, el festejo no dejó ningún sabor. Y menos aún recuerdos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 27 de mayo de 2003.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50