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"Quizá fui una tapadera"

Futre deja el cargo de director general del Atlético sin ganas de polemizar con los Gil

Paulo Futre, traje oscuro y corbata roja, gesto serio y verbo cauto, se despidió ayer del Atlético: "Adiós no, hasta luego", dijo antes de dar oficialmente por acabada, dos años y medio después, su tarea como director deportivo del club. Una tarea que se le encomendó, según confesión propia, "quizá para servir como una tapadera".

Junto a él, en la despedida, cuatro de sus colaboradores. Tres que se marchan (Abel Resino, Manolo Sánchez y Vicente Montes) y uno que se queda (César Mendiondo, que seguirá elaborando informes para Luis Aragonés). Futre no quiso polemizar: "El club no está para conflictos y discusiones".

Futre ya acordó su marcha hace tres semanas, aunque su salida "estaba clara desde agosto y más desde la reunión en casa de Gil". Esa reunión fue en enero y la motivó un conato de renuncia de Luis Aragonés. El portugúes y su equipo tenían contrato hasta el año 2005, pero una cláusula en el mismo permitía romperlo tras cada una de las temporadas firmadas. Así, Futre y sus colaboradores cobrarán su ficha a plazos que expiran en abril de 2004. En los próximos meses, la entidad también devolverá al portugués los 750.000 euros que le adeuda.

"Luis seguirá"

El sucesor de Futre podría ser Toni Muñoz, coordinador de las categorías inferiores del club, según anunció Miguel Ángel Gil en Telemadrid. El consejero delegado también aseguró: "Luis Aragonés seguirá la temporada que viene".

"Ha sido por diferencias profesionales", explicó Futre sin querer demorarse en exceso en los motivos de su marcha. El ya ex director deportivo argumentó su precipitada salida -en principio pensaba aguantar hasta junio- en que "alguien tendrá que planificar la siguiente temporada"-. El ex jugador recalcó: " He trabajado con dignidad, la última palabra de todo la he tenido yo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de marzo de 2003