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La Scala inicia en San Sebastián la gira española del ballet 'Giselle'

El Ballet del Teatro de la Scala de Milán se subirá esta tarde (20.00) y mañana al escenario donostiarra del auditorio Kursaal para presentar, por primera vez en España y dentro de la Quincena Musical, la Giselle coreografiada y dirigida por la francesa Sylvie Guillen, quien ha realizado una versión distinta a las precedentes. Y es que Guillen ha pedido a los protagonistas de este gran clásico de la escena que sus personajes no sean sólo bailarines, sino también actores, con el fin de llegar con más facilidad al corazón de los espectadores.

Sylvie Guillen 'ha intentado desarrollar al máximo la parte interpretativa' de los protagonistas, de manera que la Giselle que ha creado 'guste tanto a los aficionados de la danza como a los no aficionados. En definitiva, que llegue al corazón del público', subrayó ayer el director artístico del Ballet de la Scala de Milán, Frederic Olivieri, al presentar en la capital guipuzcoana la novedosa y emotiva versión del clásico escrito por el poeta Théophile Gautier en colaboración con Jules-Henry Vernoy de Saint Georges.

El papel de la campesina Giselle recaerá hoy en la bailarina Sabrina Brazzo, mientras que mañana correrá a cargo de Emanuela Montanari. El protagonista masculino, el duque Albrecht, será protagonizado ambas tardes por Massimo Murru.

Tanto Brazzo como Murru reconocieron las dificultades iniciales que han tenido para afrontar ese doble papel de bailarines y actores. 'Al principio fue un shock, toda la compañía estaba un poco estupefacta con lo que tenía que hacer', porque 'el Ballet de la Scala de Milán es una compañía de repertorio, no contemporánea y experimental', explicó Murru.

Nueva visión

'El trabajo de Sylvie Guillen es un primer paso' para dar cuerpo a 'una nueva visión de la danza clásica', añadió el bailarín, quien, en cualquier caso, cree que la coreógrafa parisina no tenía intención de crear una versión 'transgresora' ni de generar 'un escándalo'.

Brazzo, que ha protagonizado ya media docena de versiones de Giselle, estrenada por primera vez en 1841, confesó que la ideada por Guillen, que ha cosechado grandes éxitos tanto en el Lincoln Center de Nueva York como en el Covent Garden de Londres, es la que más 'difícil' le está resultando. ¿Por qué? Porque aunque pueda haber otros personajes 'técnicamente más difíciles', el papel de Giselle planteado por Guillen presenta la dificultad de lograr transmitir 'el sentimiento' del personaje, apuntó la bailarina.

Tras su paso por San Sebastián, Giselle, cuya música ha sido adaptada y orquestada por la Orquesta Filarmónica de la Scala de Milán bajo la batuta de David Garforth, continuará su gira por España en el Festival de Perelada y en Palma de Mallorca, para posteriormente pasar por Madrid y Santander.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de agosto de 2002