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Crónica:FÚTBOL

Enemigo conocido

Uli Stielike entrena a la selección alemana que esta tarde compite con España por el título europeo sub 19

Uli Stielike (Ketsch, Alemania, 1954), el mismo futbolista batallador de mostacho curvo que se marchó dando un portazo del Real Madrid en 1985, se encarga ahora de dirigir a la selección alemana sub 19 que hoy se enfrenta a España en la final del Europeo de la categoría (20.00, La 2). El último fichaje de aquel presidente de leyenda llamado Santiago Bernabéu -'quiero al del bigote, al que tiene tan mala leche', dicen que dijo el mítico dirigente un año antes de morir-. El mismo alemán con carácter que llegó a Chamartín en 1977 a cambio de 50 millones de pesetas desde el Borussia Moenchengladbach y cobraba 12 millones por temporada. El mismo que demandó, años después, ya en la Liga suiza, a un jugador por saludarle al estilo nazi y el mismo que dimitió como ayudante de Hrubesch, entonces seleccionador de Alemania, por diferencias irreconciliables en 2000.

Después de abandonar el Madrid entre gritos de 'Uli, Uli quédate', el jugador se marchó al Neuchatel suizo, donde permaneció hasta su retirada en 1988. Entonces, emprendió una carrera de entrenador bastante poco exitosa. Dirigió sin pena ni gloria a la selección suiza, de allí pasó a hacerse cargo de su antiguo club, el Neuchatel, y más tarde al modestísimo Waldhof Mannheim alemán. En ese periodo, entre 1993 y 1996, se ofreció para entrenar al Atlético de Madrid, club que le rechazó por diferencias en la duración del contrato 'no es mi estilo, como ya sabeís, tener más de un año al mismo entrenador', comentó irónico Jesús Gil, ya entonces presidente rojiblanco. También flirteó con el Rayo Vallecano. Tampoco hubo acuerdo. Con quien finalmente cumplió su sueño de entrenar en España fue con el Almería. Llegó a mitad de temporada para sustituir a Hurtado y acabó destituido antes de acabar la Liga por Braojos. Era 1997. El Almería descendió ese mismo año a Segunda B.

Cansado de dar tumbos en equipos menores en los que, además, no obtenía el menor éxito, Stielike se refugió en los brazos de la Federación Alemana cuando Ribbeck dirigía a la selección. Permaneció dos años como ayudante de Ribbeck hasta la destitución de éste y la llegada de Hrubesch.

Stielike, ahora, dirige a las selecciones inferiores alemanas. Y, parece, que le gustaría mirarse en el espejo de Iñaki Sáez, el nuevo seleccionador español: 'Algo sabrá de fútbol, digo yo, después de todos los títulos que ha conseguido. Me parece lógico que haya sustituido a Camacho'. Lo que no le parece tan lógico al irascible Stielike es que a sus chicos les hagan jugar la final contra España 'con un día menos de descanso'. 'Es una falta de respeto, les tratan a los chavales como a niños', dijo molesto el técnico, que reconoció que la selección española tiene 'jugadores más técnicos'. Entre ellos, cómo no, citó al trío que forman Iniesta, Reyes y Fernando Torres: 'Son muy buenos de medio campo hacía adelante, gente muy habilidosa con el balón'.

Stielike, que siempre fue un tipo bastante polémico, con fama de tener malas pulgas y muy poco sentido diplomático, se puso ayer en contra a la afición del país anfitrión, Noruega, al afirmar: 'España lo ha tenido mucho más fácil que Alemania, ellos se han tenido que enfrentar al equipo más débil de la competición, Noruega'.

Ahora, a sus 48 años, quedan muy atrás sus tiempos de futbolista de éxito. Aquellos en los que como centrocampista o como libre sentaba cátedra en la selección alemana. Fue 42 veces internacional y ganó la Eurocopa de 1980. Tras 13 años de errática trayectoria como técnico no ha conseguido ganar nunca nada. Hoy, puede empezar a reconstruir su mito derrumbado por un devenir anodino de banquillo en banquillo. Su problema es que España le ha cogido gusto a armar un ruido exitoso por las categorías inferiores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de julio de 2002