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El PSOE pide al presidente que no impida a los ministros acudir al Congreso

La España del PP es la de la 'ineficacia'. Esta es la primera respuesta que ayer ofreció el PSOE ante la comparación que hizo horas antes el presidente del Gobierno, José María Aznar, entre el estado actual del país y el del 'escándalo' que imperaba en tiempos de los Gobiernos socialistas. Pero el primer partido de la oposición reserva su crítica para mañana cuando se reúna la Diputación Permanente del Congreso y exija, junto a IU y al Grupo Mixto, la comparecencia de seis ministros para que den respuesta 'al deterioro de los servicios públicos', dijo el portavoz parlamentario del PSOE, Jesús Caldera, que ironizó sobre el tipo de debates que son del agrado del presidente. 'Al presidente le gustan los debates de salón ante público adicto en un intento de cubrir las insuficiencias de las que hizo gala en el debate del estado de la nación'.

Los socialistas están dispuestos a despedir el curso político con su particular balance del estado del país solicitando la comparecencia de medio Gobierno. No es difícil aventurar que la mayoría parlamentaria del PP se opondrá a tales comparecencias por lo que el PSOE tendrá que conformarse, y para ello se está preparando, con articular en la Diptuación Permanente de mañana un discurso crítico que recorra la mayor parte de la gestión gubernamental.

Comparecencias

Habrá en sus consideraciones motivos del pasado inmediato y de más reciente actualidad. En primer lugar debe acudir al Parlamento el ministro de Exteriores, Josep Piqué, para hablar de las relaciones con Marruecos y la ruptura de negociaciones entre ese país y la UE sobre la pesca. Los socialistas insisten en que no debe tirarse la toalla y que todavía es posible reanudar negociaciones para buscar una salida a la flota pesquera española.

La solicitud de comparecencia del ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, tiene que ver con la situación de Iberia, por haber dejado que las cosas llegaran a tal grado de deterioro.

Las cargas más críticas se las llevarán los ministros de Sanidad y Agricultura, Celia Villalobos y Miguel Arias Cañete, respectivamente, por su 'descoordinación' en el asunto del aceite de orujo de oliva, pero también habrá reproches por la crisis de legionella que ha afectado tan gravemente a la ciudad de Murcia con el resultado de centenares de enfermos y dos fallecidos.

Otra comparecencia que va a solicitarse va a ser la del vicepresidente y ministro de Economía, Rodrigo Rato, en su caso por los 'apagones' por falta de una iniciativa gubernamental con las compañías eléctricas, siempre según la visión socialista. Todas estas demandas las solicitará igualmente el grupo federal de Izquierda Unida y el Grupo Mixto.

Por último, el PSOE volverá con su demanda permanente de que comparezca el fiscal general del Estado para que explique sus actuaciones sobre el caso Ercros y su posición contraria a que Piqué declarara como imputado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de julio de 2001