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Los partidos vascos resaltan la valentía de la corriente Aralar por dejar Batasuna

Otegi augura 'poco futuro' a los críticos de HB fuera de la coalición

Los efectos de los malos resultados electorales cosechados por EH el 13-M están aún por ver. Y el lugar común de la impermeabilidad del mundo político de ETA hacia lo que sucede a su alrededor, sobre todo en referencia a los efectos de los atentados terroristas, parece que va cediendo poco a poco.

En esa clave interpretativa al menos se movía ayer el portavoz del Grupo Vasco en el Congreso, Iñaki Anasagasti, para quien la decisión de la corriente Aralar de dejar la nueva formación de la izquierda abertzale es sólo 'un síntoma de lo que está sucediendo en ese mundo' -sumido en una crisis tras la vuelta de ETA a los atentados que no ha sabido o podido remontar en el proceso Batasuna- y sobre todo evidencia 'que ese mundo no es impermeable' a la debacle electoral en los comicios autonómicos, debido básicamente a la vuelta de los terroristas a la lucha armada.

Socialistas y populares también aplaudieron, aunque en claves diferentes, la decisión de Aralar, una corriente que aglutina a cargos públicos de EH como Patxi Zabaleta, José Ramón Amoros o Pablo Muñoz, históricos como Iñaki Aldekoa o Julen Madariaga, uno de los fundadores de ETA. Así, los socialistas vascos consideran 'positivo' que haya gente que defienda un proyecto político diferenciado de EH y de ETA y por 'caminos más alejados de los de la dirección de EH y de la banda terrorista'. El coordinador de la dirección del PSE, Rodolfo Ares, aseguró que 'todo lo que en el entorno de EH produzca movimientos y discrepancias con una dirección que pretende mantener un mundo tan endogámico y vinculado a las decisiones de ETA, es positivo'.

'Crisis' interna

Los populares vascos prefirieron resaltar la parte de crisis interna que apunta esa decisión. Y así su secretario general en Euskadi, Carmelo Barrio, calificó de positivo 'lo que debilite y provoque crisis en el mundo de ETA y de Batasuna'. 'Todo lo que haga instalar una crisis en ese mundo tan hermético, totalitario y antidemocrático y les fuerce a alejarse de la violencia y a condenarla, es ir por el buen camino', señaló Barrio. La coalición de izquierdas Ezker Batua (EB-IU) también se aproximó a la decisión de Aralar destacando la valentía de la decisión, al tiempo que destacaba que 'esa buena noticia consolida a nivel orgánico la crisis de EH en las pasadas elecciones vascas', a juicio de varios de sus dirigentes.

'Valentía' fue también el término elegido por el presidente del PNV, Xabier Arzalluz, al valorar este abandono. El dirigente nacionalista deseó que la decisión de Aralar, que a su juicio ha abandonado Batasuna 'porque no está de acuerdo ni en cómo funciona todo eso, ni con la lucha armada', sea 'fructífera'. EA consideró que esta decisión puede 'reforzar el independentismo pacifista', según su secretario general, Gorka Knörr.

En las antípodas se expresó Arnaldo Otegi, quien en una entrevista en Deia dijo que Aralar ha cometido un 'gravísimo error. Si alguien piensa que existe espacio fuera de Batasuna para articular la izquierda abertzale le auguro poco futuro'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de julio de 2001