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La policía británica investiga si Kaspárov y Krámnik fueron pagados con dinero negro

Calumnia por venganza o indicios de delito. La policía británica investiga cuál de esas dos posibilidades encaja con la denuncia presentada por Suzanne Martin, una directiva despedida de la empresa Brain Games, que organizó el Mundial oficioso entre Gari Kaspárov y Vladímir Krámnik en octubre de 2000. Martin sostiene que el duelo sirvió para lavar tres millones de libras esterlinas (800 millones de pesetas) procedentes de Rusia. Krámnik, vencedor del duelo, cobró unos 266 millones; Kaspárov, la mitad.

Según el diario sensacionalista británico ‘News of the World’, en su edición del pasado domingo, “una antigua empleada asegura que la mafia rusa encauzó el dinero a través de Brain Games”. Raymond Keene, promotor de esta empresa, y dos prestigiosos periodistas británicos confirmaron que la autora de la denuncia es Martin, a quien EL PAÍS no pudo localizar ayer en Londres.

Keene, autor de varias decenas de libros técnicos, comentarista en prensa escrita, radio y televisión, condecorado con la Orden del Imperio Británico por su labor en pro del ajedrez, negó tajantemente la acusación: “Todo lo que dice Martin es mentira. Vamos a emprender acciones judiciales contra ella hasta el límite que permita la ley. Brain Games es una empresa absolutamente limpia, y sus cuentas son transparentes”.

El consejero delegado de Brain Games es Jeremy Hanley, expresidente del Partido Conservador (1994-95), quien también fue secretario de estado de Defensa (1993-94) y Asuntos Exteriores (1995). Hanley se presentó voluntariamente para ser interrogado por la policía y se declaró inocente. Uno de los inspectores encargados del caso fue lacónico: “Estamos investigando una acusación de fraude que implica a una empresa británica, y las pesquisas continúan”.

Keene también negó que esta noticia haya influido en la negociación con el emirato de Bahrein para organizar un duelo en octubre entre Krámnik y una computadora. “El anuncio estaba previsto para el sábado en Manama [capital de Bahrein] y ha sido aplazado porque los abogados del emirato deseaban modificar algunas cláusulas del contrato, cuya nueva versión he recibido esta mañana. No creo que el acuerdo se retrase mucho más de un par de semanas”, agregó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de abril de 2001