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BALONMANO Finales europeos

El BM Valladolid sólo ganó experiencia

El BM Valladolid no pudo culminar su sorprendente temporada y no consiguió aguantar los cuatro goles de ventaja conseguidos en la ida de la final de la Copa EHF, ni la fuerte presión ambiental, ni la mala actuación arbitral, especialmente en los últimos minutos. El Magdeburgo, líder de la Liga alemana, se impuso finalmente por 11 goles de diferencia, y arruinó la diferencia lograda en el partido de ida por el equipo castellano, que había vencido 25-21. Ambos conjuntos se emplearon con una defensa cerrada 6-0, pero con muchísima más fuerza el local, que no se andaba con contemplaciones a la hora de cortar los avances del cuadro vallisoletano, informa Efe.

El equipo español tuvo muchas más dificultades que en casa para lanzar a portería, bien vigilado su mejor goleador Raúl Campos, quien, a pesar de ello, anotó ocho goles. En el primer cuarto de hora, el resultado era ya de 9-5, aunque el tiempo muerto solicitado por el técnico vallisoletano, Juan Carlos Pastor, había frenado a un Magdeburgo lanzado en busca del título que le arreglase la mala temporada efectuada.

MAGDEBURGO 33

BM VALLADOLID 22Magdeburgo: Fritz, Atavin (3), Petkevicius (5), Stefansson (5), Kervadec (1), Goethel (5), Kretzschmar (4), -siete inicial- Sabonis (ps), Mauer (4), Liesegang (3), Stiebler (1) y Abati (2). BM Valladolid: Malumbres, Alemany (5), Pisonero (3), Gallego (-), López (-), Raúl González (1), Avila (2), -siete inicial- Martínez (ps), Roberto (3), Campos (8, 4p), Romero y Chema. Arbitros: Kohout y Dolejs (checos). Excluyeron en el Magdeburgo a Petkevicius (m. 27), Atavin (m 32), Stiebler (m. 35), Abati (m. 40), Steffanson (18 y 35), Kervedec (16, 21 y roja m. 39). En el Valladolid, a Pisonero (m. 16 y 21) y López (m. 34), Avila (m. 36) y Romero (m. 47). Parciales: 3-2, 4-3, 8-5, 11-7, 13-8, 15-11 (descanso); 18-15, 22-18, 25-20, 27-22, 29-22 y 33-22. Pabellón Bordelandhallen, 8.000 espectadores.

En el descanso, el marcador aún se mantenía equilibrado, si bien el Magdeburgo ya había neutralizado los cuatro goles de ventaja de su rival adquiridos en el partido de Valladolid.

El BM Valladolid no pudo romper el muro de los alemanes, que con su dureza, gracias a la permisividad arbitral, lograron su objetivo de terminar con las pocas fuerzas del equipo castellano.

Los vallisoletanos todavía se mantuvieron en el partido durante 45 minutos, pero a partir de entonces, tras varios errores en ataque, su zaga comenzó a desordenarse, lo que aprovecharon los alemanes, con su mayor experiencia, para terminar acorralando al equipo español. Pero esa experiencia de los alemanes ya está menos lejana de la que posee el Valladolid, tras este partido. Ser finalista europeo ya constituye un éxito. El equipo de Juan Carlos Pastor sufrió la baja de Uribe, con lesión de ligamentos en una rodilla; y la ausencia por decisión técnica de Paredes, informa Europa Press.

Los vallisoletanos intentaban conseguir el primer título europeo de su historia, y estuvieron apoyados desde la grada por un centenar de aficionados que hicieron un viaje en autocar de 27 horas cruzando Europa de punta a punta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de abril de 1999