Carlos Sainz busca redimirse sobre el hielo en el Rally de Suecia

Después de las últimas experiencias traumáticas, en Gran Bretaña y en Montecarlo, Carlos Sainz (Toyota) comienza hoy su participación en una de las pocas carreras del Mundial que todavía no ha ganado nunca. El Rally de Suecia, segundo de la temporada, es el único del calendario que se corre íntegramente sobre nieve y hielo, y representa una asignatura pendiente para el bicampeón español. Esta vez, más que vencer, necesita enderezar la mala racha que arrastra desde que perdió el título la temporada pasada. Sainz se clasificó segundo en Suecia en las tres últimas ediciones del rally. Cada vez estuvo a punto de convertirse en el primer ganador no nórdico, rozó la hazaña de romper la hegemonía de 47 años ejercida por los pilotos finlandeses y suecos. "Éste rally me gusta mucho y me haría ilusión romper esa tradición histórica", dice el madrileño, "pero ahora lo más importante es acabar el rally y lograr un buen resultado. Terminar en el podio no estaría mal". El favorito en Suecia se llama Tommi Makinen. Los precedentes hablan a su favor. El actual tricampeón mundial, que arrolló hace unas semanas en la prueba inaugural de la temporada, ganó este rally en 1996 y 1998. Además, su Mitsubishi es actualmente el coche a batir ya que la marca japonesa no conoce la derrota desde hace cinco carreras -a finales del curso pasado Makinen ganó en Finlandia, San Remo y Australia; Richard Burns se impuso en Gran Bretaña; y Makinen venció en el reciente Montecarlo-.

Aspiración de Seat

Los hombres de Seat están también entre los protagonistas de la carrera. Esta vez se trata del finés Harri Rovanpera y del experto local Marcus Gronholm, fichado por el equipo español para la ocasión. Después de la brillante prestación del italiano Piero Liatti al volante del Córdoba world rally car en Montecarlo, esperan pelear por las primeras posiciones, aunque las peculiares características del Rally de Suecia se prestan a la incertidumbre.

"Estamos animados para conseguir algo importante", comenta Jaime Puig, director de la escudería española, cuyo principal objetivo es sumar puntos para el Mundial de marcas, en el que ocupan la tercera posición. Como el resto de especialistas, su mirada vigilará atentamente la evolución de los nuevos Ford Focus, que fueron descalificados en Montecarlo por utilizar una bomba de agua no homologada. Para evitarse problemas en este rally, el equipo británico ha cambiado la configuración.

El recorrido total de la prueba incluye 384 kilómetros repartidos entre 19 tramos cronometrados. La previsión indica falta de nieve, abundancia de hielo y algo de barro en los rápidos caminos. Como siempre, el que abra la carrera se verá perjudicado porque limpiará la pista a los siguientes -Makinen lo hace en la primera etapa-, mientras que los que parten más retrasados, como Sainz, pueden aprovechar esta circunstancia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 11 de febrero de 1999.

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