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GENTE

LA MEDITACIÓN DEL TERRORISTA

El terrorista turco Mehmet Ali Agca pasó dos semanas de vacaciones en Palma de Mallorca reflexionando sobre si se suicidaba o atentaba contra el papa Juan Pablo II, pocos días antes de disparar al Pontífice en la plaza de San Pedro. Agca viajó a Palma entre el 24 y el 25 de abril de 1981 y regresó a Roma el 9 de mayo, cuatro días antes de herir gravemente a Juan Pablo II. Dos eran sus obsesiones en aquella época: el atentado contra el Papa, que le había sido "ordenado" por "misteriosos personajes", o el suicidio. Agca decidió tomarse dos semanas de vacaciones para meditar, y eligió como destino España. "Pensar, meditar, mil veces en dos semanas, para decidir qué hacer con el proyecto de atentado", escribe Agca en el libro de memorias Mi verdad, que acaba de publicar la editorial italiana Newton Compton. El libro ha sido preparado por la periodista Anna Maria Turi después de largos coloquios con el terrorista. Por las tardes, Agca, solía tomar un vaso de leche o un zumo en la cafetería situada enfrente del hotel, donde ponía siempre dos canciones en la máquina de discos: Hey, del cantante español Julio Iglesias, y The winner takes it all, del grupo sueco Abba. Finalmente decidió no suicidarse: "No, Melimet Ali Agca, no debes suicidarte. Debes cometer el atentado. Si ahora te arrojas al mar, mañana encontrarán tu cadáver, y después de tres días nadie te recordará más. Tú, Melimet Ali Agca, perpetrarás el atentado y entrarás en la historia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de noviembre de 1996