El triunfo suspende la destitución de Aragonés
Hubo un error de cálculo. Preveía el presidente Francisco Roig que el Valencia obtendría un resultado discreto ante el Bayern y tendría entonces una buena excusa para despachar al técnico, Luis Aragonés. Estaba incluso escrita la fecha de la destitución: ayer por la tarde, en la reunión del Consejo de Administración. Pero el Valencia, los jugadores en fin, decidieron llevarle la contra a Roig y a su protegido, Romario, y de paso salvar la cabeza del técnico. Inesperadamente, vencieron al Bayern 3-0. Tras el partido, Luis salía de Mestalla como un héroe. Roig, por su parte, quedó en evidencia tras haber estado negociando durante la jornada con el posible sustituto: lo intentó con Cruyff y con Valdano.Luis convirtió la noche de su supuesta despedida en un partido memorable, aunque no borró con ello la distancia que lo separa del presidente. Al revés, la agrandó. Y es cuestión de tiempo antes de que Roig trate de cumplir con su designio el momento propicio para destituirlo.
Existen dos frentes y el público se ha decantado por uno. Pero el poder real recae en el otro, el presidente que está interesado en salvar a Romario.


























































