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BALONMANO

El Elgorriaga, campeón ocho años después

Los vascos se adjudicaron su segundo título de Liga al derrotar al Teka en Irún

El Bidasoa Elgorriaga rompió ayer el muro de los nervios, ganó y lo hizo con brillantez. El Teka de Santander apenas aguantó 15 minutos a una máquina bien engrasada: un portero asombroso, una defensa férrea y un ataque desgarrador. Todo ello, además de un entrenador -Juantxo Villareal- que ha dedicado 40 de sus 47 años al balonmano, ha sido necesario para triunfar en la mejor Liga del mundo. Irún estalló en una fiesta que podría repetirse dentro de 15 días, después de la final de la Copa de Europa.La ciudad, crispada en lo económico por la reconversión de las fronteras, necesitaba un triunfo colectivo. Y el equipo tenía los mimbres necesarios para renovar el título logrado en 1987. El yugoslavo Perunicic y el ruso Kisselev parecen, a primera vista, la personificación de dos tanques. Sin embargo, los 108 kilos de ambos encierran además mucha ínteligencia y, sobre todo el primero, una sorprendente gracilidad que le permite quedarse en el aire para lanzar sus misiles mientras el frustrado defensor aterriza. Ese dúo mortal se refuerza con la eficacia del tercer tirador -Ordóñez- y del pivote -Etxaburu- y se completa con dos extremos -Bolea y Rúbiño-, a los que no se puede dar ni un margen de 10 centímetros.

Plantear una defensa mixta sobre los dos eslavos era suicida. Y Julián Ruiz, el entrenador del Teka, optó por lo mas racional para frenar el torrente: un 5-1 con Duishevaev molestando por delante. Pero la clave del partido, el punto donde los iruneses tenían que encontrar su propio yo, era la intersección de unos nervios templados y una defensa granítica. Parecía que Ruiz había acertado porque, en el minuto 8, los cántabros ganaban por 24.

Y en eso llegó Svensson, un sueco con músculos de goma y nervios eléctricos cuyos brazos serían imanes si el balón fuera metálico. El portero del Elgorriaga comenzó un recital de paradas impresionantes, hasta 22 en todo el partido, que tuvo tres efectos letales: desmoralizó al adversario, fumigó los nervios de los vascos y les incentivó para defender como si se jugaran la vida.

El presidente del Elgorriaga, Beñardo García, anuncié que los festejos sólo durarán 24 horas: "Queremos ser el primer equipo que logre un título europeo para el, deporte vasco". El alcalde, Alberto Buen, señaló: "La ciudad también necesita ese triunfo". En cualquier caso, a los iruneses nadie les quitará lo bailado; ayer cantaban, se bañaban en una fuente pública y hacían atronar las bocinas. Su equipo había ganado la mejor liga del mundo.

Decepción en Barcelona

En varias ocasiones durante el partido de Artaleku los jugadores y el banquillo del Elgorriaga se interesaron por el resultado que se producía en el Palau Blaugrana de Barcelona. Allí, a la misma hora, el Barcelona se enfrentaba al Granollers. La Liga se decidía en estos dos encuentros. Pero los iruneses dejaron de preocuparse cuando su marcador estuvo claro. Y los azulgrana comenzaron a preocuparse precisamente cuando vieron que el Teka iba a perder en Irún.Al Barcelona no le sirvió de nada derrotar a Granollers por 23-19. Fue una victoria que acabó en lágrimas por ambos bandos. El Barcelona se lamentó por haber perdido el título de Liga a pesar de ganar su último partido y estar empatado a puntos con el Elgorriaga. El Granollers sufrió porque la derrota le apartaba momentáneamente de la Copa de la EHF. Su único acceso europeo ahora puede llegarle Por ganar la final de esta misma competición, que jugará los días 16 y 23 de este mismo mes. El Barcelona disputará en los mismos días la final de la Recopa. Es su segunda posibilidad de título tras haber ganado la Copa Asobal.

La clasificación de la Liga, pues, quedó encabezada definitivamente por el Elgorriaga, con 52 puntos, seguido del Barcelona, con los mismos puntos, el Teka con 46, el Teucro, con 41, el Galdar con 40, y el Granollers con 39.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de abril de 1995