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Fallece de un infarto Antonio Algueró, presidente de la patronal catalana

Antonio Algueró Algueró, presidente de la gran patronal catalana, Fomento del Trabajo Nacional, falleció anoche víctima de un infarto. Algueró, que contaba 68 años de edad, murió repentinamente cuando asistía a una cena-homenaje que Fomento ofrecía al anterior presidente, Alfredo Molinas Bellido, en el hotel Arts de la Villa Olímpica de Barcelona. Algueró ya había padecido anteriormente un primer infarto.

La desaparación de Antonio Algueró causó una honda impresión en el mundo empresarial barcelonés. Una veintena de empresarios se concentraron en el vestíbulo del hospital del Mar, situado apenas a unos cientos de metros del hotel en el que Algueró sufrió la mortal indisposición. La noticia fue acogida con incredulidad y llantos por el secretario de Fomento, Joan Pujol, y el resto de socios de la patronal allí presentes.Antonio Algueró, nacido en Mora d'Ebre, en Tarragona, hace 68 años, era presidente y gestor de su propia empresa, La Industrial Bolsera. Profundo conocedor del mundo de las artes gráficas, era también presidente del gremio de este sector en Barcelona y vicepresidente de la asociación nacional, así como de los salones Hispack y Graphispack, organizados por Fira de Barcelona.

Hace apenas algo más de tres meses, el 21 de diciembre del año pasado, fue elegido presidente de Fomento. Su elección no estuvo exenta de polémicas, aunque su candidatura personal jamás fue discutida. Un sector del empresariado catalán más renovador quiso aprovechar el final del mandato de Alfredo Molinas para dar un giro de 180 grados a la patronal catalana, vinculada por tradición a los sectores más conservadores del mundo económico catalán.

La maniobra se frustró, pero sólo a medias. Aunque la elección de la nueva junta significó el mantenimiento del continuismo, Antonio Algueró se desmarcó enseguida de algunas de las dependencias políticas de su antecesor. Desde el primer día se declaró partidario de la política defendida por el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, en apoyo del Gobierno socialista como mejor manera de no truncar la recuperacion económica.

Sus últimas declaraciones públicas se dirigieron precisamente para alertar sobre la posibilidad de que ese apoyo pueda empezar a flaquear, a la vista de los temores empresariales a que la inestabilidad de la peseta acabe provocando una subida de tipos de interés que trunque la recuperación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de marzo de 1995

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