Entrevista:

"Es poco caballeroso maltratar a un animal"

Juan Carlos Belmonte toma la alternativa esta noche en la plaza de toros de Leganés (170.000 habitantes). No será a las cinco de la tarde, aunque le da lo mismo: "Quizá sea una hora fuera de lo normal, pero yo me tiraría toreando las 24 horas del día", afirma. Belmonte nació hace 25 años en el leganense barrio de La Fortuna y presume de ser "nativo" de este municipio. Aunque también puede llevar a jala ser el primer torero de Leganés. Formado en el arte de Cúchares en la Escuela de Tauromaquia de Madrid y triunfador en Francia, donde ha toreado 60 novilladas picadas y otras 80 sin caballos, Belmonte recibirá los trastos de manos dé Miguel Báez, Litri, y con Jesulín de Ubrique como testigo. Lector de Nietzsche y apellidado realmente Moreno Sánchez ("el Belmonte es un mote que viene porque la primera capeílla que hice fue en Belmonte del Tajo", explica), vestirá de blanco y oro.Pregunta. Sin antecedentes taurinos, ¿de dónde surge la afición?

Respuesta. Desde muy pequeño tuve contacto con el campo y con el ganado al pasar largas temporadas en la casa de mis abuelos.

P. ¿Y cómo reaccionaron en casa al saber que quería ser torero?

R. Mi padre nunca se opuso, ni nunca me animó. Imagino que su decisión era la que yo tomara. Mi madre fue una negativa total, la oposición normal de una madre ante una profesión tan arriesgada.

P. Empieza su carrera en Francia...

R. Sí, la base de mi carrera con novilladas picadas ha sido

en Francia. Allí debuté el 8 de mayo de 1989. En 1990 conseguí 14 trofeos de triunfador de feria en 18 tardes.

P. Sin embargo, la alternativa la toma en su pueblo.

R. Ha sido casi una sorpresa, porque yo pensaba que sería en Francia. Pero las cosas surgen así. Es como aquel que dice que el hombre propone, Dios dispone y el toro descompone.

P. ¿Y si hubiera tenido que elegir?

R. A Francia le tengo un cariño muy especial porque me he curtido allí. Aquí he toreado menos. Pero es como decidir entre el amor de tu mujer o el de tu madre. Son diferentes.

P. Pero el público no será igual.

R. El francés es más observador, más crítico, tiene un gran respeto hacia el hombre que se viste de luces. Y cuando termina la lidia se manifiesta de inmediato. Si el torero está mal, guardan un silencio rotundo, casi sepulcral. Y si el torero se está entregando, ellos también se entregan. Aquí es igual, pero existe un desorden ordenado. El público español es más espontáneo, menos cerebral.

P. ¿Cómo le gusta torear?

R. Intento torear asentado, procuro evitar las prisas para

todo.

P. ¿Y de qué plaza le gustaría salir triunfante?

R. De Madrid.

P. ¿De Madrid al cielo?

R. Casi, casi. En esta profesión esa plaza juega un papel decisivo. Si Madrid dice sí, adelante; si te frena, habrá que pensarlo.

P. La fiesta nacional vuelve a llenar las plazas.

R. Hubo una racha en la que se intentaba hacer ver que la fiesta era una crueldad sólo por el hecho de que existe un animal al cual se le mata. La gente se está dando cuenta de que no hay tanta crueldad cuando se respete al animal y se hagan las cosas como se deben hacer. Es algo poco caballeroso maltratar a un animal.

Juan Carlos Belmonte, Miguel Báez, Litri, Jesulín de Ubrique. A las 23.00. Coso de Leganés. Entrada: 3.000 pesetas.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción