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XXXIII CONGRESO DEL PSOE

Equilibrio entre familias, territorios y poderes

Los guerristas logran mantener el control de elecciones, fInanzas y relaciones políticas

La Comisión Ejecutiva que ayer eligió el 33º Congreso del PSOE está marcada por el equilibrio entre familias políticas, poderes territoriales y representación institucional. El aumento en el número de mujeres, ministros y líderes regionales denota la voluntad de Felipe González de contar con una dirección mucho más representativa que la anterior. Ello ha traído como consecuencia que la nueva ejecutiva aumente su número de miembros de 31 a 36. Once de ellos formarán la secretaría permanente. Todos los componentes de la nueva dirección son cargos públicos o funcionaríos. A pesar de la satisfacción guerrista y de la amargura del sector renovador más radical, la Comisión Ejecutiva manifiesta un equilibrio entre cantidad y calidad.

Es la historia, una vez más, de la botella medio llena o medio vacía. La relación entre renovadores y guerristas ha pasado de 16 a 15 en la anterior Ejecutiva a 26 a 10 en la elegida ayer. La decena guerrista en la nueva dirección la forman: Alfonso Guerra, Txiki Benegas, Francisco Fernández Marugán, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, Luis Martínez Noval, Matilde Fernández, Josefa Pardo, Ludivina García, José Antonio Amate y Abel Caballero.Los guerristas más radicales de la dirección anterior han sido desplazados. Es el caso de Enrique Múgica, José Félix Tezanos o José Acosta. Del lado renovador, el secretario general no ha incorporado al presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina.

Pese a su reducida presencia numérica, los guerristas, tras una ardua negociación, disponen de tres puestos claves en la nueva dirección: Alfonso Guerra, en la vicesecretaría general, lo que le permite controlar los procesos electorales; Txiki Benegas, como responsable del área institucional se convierte en el interlocutor político del PSOE con los partidos y las instituciones, y Francisco Fernández Marugán completa el cuadro con el control de las finanzas. Alfonso Guerra describió esta situación con una expresiva frase: "La dirección ha salido muy bien equilibrada entre renovadores, integradores y netamente socialistas o guerristas".

La lucha por la secretaría de Organización, de la que sale desplazado Txiki Benegas, se ha saldado con una solución equilibrada, en tanto que su nuevo titular, el valenciano Cipriá Ciscar, sin una asdscripción clara, es aceptado por todos los sectores como un integrador.

Dura negociación

El equilibrio se salda en el secretariado permanente con la entrada de un ideólogo del sector renovador como Joaquín Almunia, que ocupará la secretaría de Estudios y Programas, y con Carmen Hermosín, que, pese a haberse caído de la secretaría de Organización durante la dura negociación que sostuvieron los guerristas, ha entrado en la permanente como responsable del área de la mujer desplazando a su vez a otra guerrista, Josefa Pardo.Los renovadores moderados destacaban como expresión del cambio la salida de guerristas históricos como Enrique Múgica, Salvador Clotas, Elena Flores y José Félix Tezanos, pese a haber perdido la batalla por la conquista de la secretaría de Organización que mantuvieron en favor de Carmen Hermosín.

En las 25 vocalías se completa el disefño de Ejecutiva de Felipe González. Con la incorporación del vicepresidente Narcís Serra, y del titular de Exteriores, Javier Solana, así como con el mantenimiento de los ministros Juan Manuel Eguiagaray y Jerónimo Saavedra, González pretende asegurar una relación más fluida entre el Gobierno y el partido.

El secretario general ha cumplido también su compromiso de aumentar la representación territorial con pesos pesados. Además de continuar el presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, y el de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, se sentarán en la nueva dirección del partido los presidentes de Valencia, Joan Lerma; de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, y los secretarios generales de Euskadi, Ramón Jáuregui; de Castilla y León, Jesús Quijano, y de Asturias, Luis Martínez Noval.

La cuota femenina se duplica prácticamente en la nueva dirección, al pasar de 7 a 12 el número de mujeres en la cúpula directiva del PSOE. El perfil relevante de algunas de ellas ha sido una clave en la decisión de Felipe González. Es el caso de la senadora Francisca Sauquillo, nombrada Mujer Europea del Año; de la alcaldesa de Santa Coloma de Gramanet, Manuela de Madre, y de la eurodiputada asturiana Ludivina García. La entrada de las nuevas generaciones en la dirección del partido es una asignatura pendiente que le queda a Felipe González. Sólo la cordobesa María José Calderón se sitúa en la veintena, y todos los demás miembros rebasan los 40 años, salvo Manuela de Madre, de 39. Es la generación socialista surgida tras el congreso de Suresnes, en 1974. La nueva dirección también está trufada con algunas curiosidades imprevistas, como la continuidad de la guerrista Matilde Fernández. La presencia del guerrista gallego Abel Caballero como vocal se enmarca dentro de las concesiones territoriales de González, que, además de los barones, se ha preocupado por contar en su equipo con una fiel representación autonómica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de marzo de 1994