Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
AJEDREZ: TORNEO DE LINARES

El vídeo de una supuesta infraccion de Garí Kaspárov crispa el ambiente

Un problema frecuente en el fútbol ha surgido en el ajedrez. La polémica sobre una supuesta infracción de Gari Kaspárov en su partida contra Judit Polgar se avivo ayer con el descubrimiento de una cinta de vídeo que capta el momento crítico. El ruso, número uno del mundo, y el árbitro Carlos Falcón proclaman su buena fe. La húngara duda de la honradez de Kaspárov. Este tiene un punto menos que su compatriota Anatoli Kárpov a falta de cuatro rondas en el torneo de Linares, que ayer celebró jornada de descanso.El incidente ocurrió el 1 de marzo. En el momento más tenso de la partida Kaspárov asió un caballo, lo depositó en una casilla y, al darse cuenta de que esa jugada conducía a la derrota, lo llevó a otra. El reglamento prohibe rectificar si los dedos han soltado la pieza; según Falcón, eso no ocurrió. Kaspárov, terminó ganando.

El director de una productora de vídeo aseguró: "Tenemos una cinta en la que se aprecia con claridad que Kaspárov separa sus dedos de la pieza. Es muy probable que lo haga durante menos de un segundo, algo casi imperceptible para el ojo humano". Falcón manifestó: "Como aún no he visto las imágenes, no tengo ninguna evidencia. Por lo tanto, mi apreciación visual es que Kaspárov no soltó el caballo".

Los jueces no deben molestar a los jugadores con una presencia demasiado próxima al tablero, lo que explica que la perspectiva ocular de Falcón no fuera la idónea. El árbitro debe detener la partida si observa una infracción. "Yo no aprecié ninguna, pero si Judit Polgar hubiera reclamado, habría detenido el juego hasta el visionado de las imágenes. Evidentemente, el ajedrez debe beneficiarse de la tecnología moderna".

La húngara, de 17 años, recordó así el momento: "Tuve la sensación de que Kaspárov soltaba el caballo durante unas décimas de segundo. No protesté porque estaba muy nerviosa y me arriesgaba a ser penalizada. Comprendo que Kaspárov también estuviera muy nervioso, pero creo que se dio cuenta".

Kaspárov se enojó: "Esto puede dañar seriamente mi concentración en un momento decisivo. Tengo la conciencia tranquila porque en ningún momento sentí que había soltado la pieza. Admito que es un asunto muy curioso pero alguien empezará a decir que engañé a Judit. Eso sería una calumnia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de marzo de 1994