Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
BENITO FLORO

Adiós con aplausos

Poco antes de que dieran las once, Benito Floro, acompañado de sus ayudantes Pepe Cárcelén y Pepe Portolés, llegó al vestuario de la Ciudad Deportiva. Le esperaba el presidente y sus vicepresidentes, Mariano Jaquotot y Lorenzo Sanz. La puerta del recinto permaneció cerrada en todo momento siguiendo el ritual madridista. Primero, Ramón Mendoza comunicó a la plantilla el cambio de entrenador y, más tarde, habló Floro, quien pidió quedarse a solas con los jugadores. Cuentan que hubo palabras emotivas por parte de unos y otros. También una petición de Floro: "Espero que ganéis el sábado al Rayo y el martes al París Saint Germain para que podáis dedicarme la victoria".A la puerta del vestuario, un grupo de aficionados esperaba su salida. Ifigenio Albadalejo, presidente de la peña Ramón Mendoza, fue uno de los más locuaces. "La pancarta de apoyo a Benito Floro [Dicha pancarta reza así: Benito, la afición está contigo"] seguirá siempre en el Bemabéu. A ver quién es el que se atreve a quitarla. Este hombre ha calado muy hondo en nosotros"

A su salida, Floro firmó autógrafos, como tantos otros días, y saludó a los aficionados que le mostraban su apoyo. Hubo gritos en contra de Jorge Valdano, uno de los aspirantes a sucederle en el cargo. Sólo uno se atrevió a mostrarse en contra: "Ya era hora de que te marcharas". Su afirmación fue contundentemente contestada. Y el coche de Floro emprendió su marcha rodeado de una larga ovación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de marzo de 1994