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Cruyff insultó a Stoichkov e ignoro las náuseas de Laudrup en Burgos

Johan Cruyff, entrenador del Barcelona, forzó el pasado jueves la reincorporación de Michael Laudrup a los entrenamientos -pese a que todavía tenía fiebre a causa de un proceso gripal-, le alineó el domingo en Burgos -aunque se encontraba convaleciente- y no le sustituyó hasta transcurridos cinco minutos de la segunda parte, sin tener en cuenta que en el descanso el jugador fue víctima de un ataque de tos y náuseas.

El técnico tampoco tuvo en cuenta el estado de debilidad de Hristo Stoichkov, al que -según testigos presenciales- insultó en el transcurso del partido y abroncó en la media parte. Los reproches de Cruyff se extendieron a todo el equipo de forma muy virulenta al final del partido.

Las descalificaciones públicas de Cruyff hacia Stoichkov y Laudrup, al final del partido de Burgos, sorprendieron a la mayoría de los expedicionarios del Barcelona. El técnico, sin embargo, se mostró en el campo y en los vestuarios todavía más grosero con el búlgaro e ignoró la enfermedad de Laudrup.

Pese a que los servicios médicos del club advirtieron al entrenador que Laudrup no estaba en condiciones de reincorporarse, Cruyff obligó al jugador a ejercitarse el pasado jueves, alegando que "sudar es bueno, incluso con fiebre".

Posteriormente, y tras conocer que figuraba en la lista de convocados para Burgos, los doctores indicaron al entrenador que el danés estaba convaleciente y que, al igual que Stoichkov -afectado también por un proceso gripal, del que se encontraba más recuperado que su compañero-, no aguantaría todo el partido, y menos en unas condiciones meteorológicas adversas como las que se presumía que habría en Burgos.

La bronca

Descontento con el juego de Stoichkov, Cruyff le insultó desde el banquillo y en el vestuario le abroncó de forma reiterada, mientras Laudrup era atendido de un ataque de náuseas y vómitos. Pero el técnico no sustituyó al danés hasta los cinco minutos de la segunda parte.Una vez acabado el partido (0-1 a favor del Barcelona), Cruyff abroncó a sus jugadores en el vestuario como no lo había hecho desde hacía tiempo. El sermón del técnico decepcionó y en algún caso enojó a los miembros de la plantilla, aunque nadie le replicó. La actuación del entrenador ha provocado posiciones encontradas en el vestuario. Hay jugadores que consideran que el técnico actúa de esta forma para motivar a la plantilla, mientras que otros consideran que en esta ocasión "se ha pasado".

En Amsterdam, mientras, una figura de cera que representa a Cruyff será mostrada a partir de hoy en el Museo de Madame Tusseau, informa Isabel Ferrer.

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