El Rayo acusa al Madrid de negarse a colaborar en el control de los ultras

El Rayo Vallecano acusó ayer al Real Madrid de negarse a colaborar en el control de los ultras madridistas que acudirán al partido que el próximo domingo disputarán ambos equipos en el estadio de Vallecas (19.00, Canal +), calificado de alto riesgo. Adolfo Martíteguí, gerente del Rayo, aseguró sentirse "muy dolido" por la actitud de la entidad blanca y confesó su temor por la segura presencia de hinchas incontrolados de la peña Ultras Sur, lo que, según él, provocará incidentes. "Si pasa algo el día del partido, habrá que pedir responsabilídades a quien corresponda", advirtió. Fuentes policiales reconocieron a EL PAN que el riesgo de hechos violentos es "elevado".Martitegui mantuvo ayer una nueva reunión con Carlos Ferreira y Damián Sedano, delegados gubernativos del Rayo y del Real Madrid, respectivamente. En dicho encuentro fueron ultimados todos los aspectos del operativo de seguridad. Unos 200 agentes de policía -custodiarán a los 600 hinchas radicales que tienen previsto acudir al partido.

El precio de las entradas -2.500 pesetas las más baratas- es el principal motivo de preocupación. "Dudo mucho que todos los ultras puedan pagar esa entrada. Como el partido se juega en la misma ciudad, muchos acudirán por su cuenta y sin entrada. No pasará nadie que no lleve entrada, por lo que el peligro de incidentes es elevado", manifestó un responsable policial.

Silencio madridista

La directiva rayista lamentó y criticó la actitud del Real Madrid, a la que calificó de "inconsciente y temeraria". El gerente del Rayo explicó a EL PAÍS que el club de Vallecas había solicitado del Madrid colaboración para encauzar la llegada de sus ultras, pero sin éxito. "Les ofrecimos la entradas que quisieran, una zona del estadio para sus ultras una taquilla especial para ellos y entradas codificadas magnéticamente para que no pudieran entrar al estadio por otro sitio. Sin embargo, no han querido saber nada. Si el día del partido pasa algo, habrá que pedir responsabilidades a quien corresponda", advirtió.Martitegui añadió: "La policía no lo va a tener fácil para controlar a los ultras y si lo logra será a base de un coste económico montruoso. Estamos muy dolidos por la falta de cooperación que hemos recibido del Madrid". La postura del club de Concha Espina es una respuesta a las duras presiones que recibió de la Comisión Nacional contra la Violencia por su actitud condescendiente con la peña Ultras Sur.

"Me parece un disparate acusar a los clubes de los incidentes ultras. No los financiamos, sólo los canalizamos. Ahora se acabó la historia. Ellos irán por su cuenta y nosotros rechazamos cualquier responsabilidad y advertimos del peligro que supone", declaró Ramón Mendoza, el presidente madridista, a EL PAÍS el pasado 20 de noviembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0003, 03 de diciembre de 1992.

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