Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
VUELTA CICLISTA A ESPAÑA

Giovannetti intentará resistir en la contrarreloj

Marco Giovannetti, un italiano de 28 años con un palmarés que sólo ilumina una medalla de oro en los 100 kilómetros contrarreloj por equipos en los Juegos de Los Angeles, se ha convertido en el hombre a batir de la Vuelta. Sus principales rivales, Cabestany, Fuerte, Parra y Delgado, deberán arrasar en la contrarreloj individual de hoy, con un recorrido de 40 kilómetros, si pretenden arrebatarle el jersey amarillo antes de la etapa de mañana en la sierra madrileña, que habitualmente no cambia nada. La de ayer fue una jornada de transición que protagonizó el colombiano Alvaro Lozano (Pony Malta), escapado durante 122 de los 123 kilómetros de la misma. A sólo un kilómetro fue atrapado por el pelotón, en el que ganó al sprint el soviético Asiate Saijov.

La ventaja de Giovannetti es tan sólida como para que su director deportivo, Maximino Pérez, pueda permitirse soñar. "Nos hemos hecho a la idea de ganar", confesé ayer una vez comprobado que nadie ha sido capaz de desbancar a su jefe de filas, un buen ciclista al que, incluso ganando la carrera, le separa una apreciable distancia de las figuras. ¿Cómo es posible esta contradicción? El extraño desarrollo y las estrategias dominadas por el miedo en esta Vuelta ofrecen la respuesta en términos abstractos. Los 4.08 minutos de ventaja que obtuvo Giovannetti en la sexta etapa con final con Ubrique dan una explicación más concreta.Esa notable diferencia, obtenida gracias a la permisividad de los principales equipos, Banesto, ONCE y Kelme, que no quisieron desgastarse en anular la escapada de hombres a los que subestimaron, ha resultado esencial y ha dejado en franquía el triunfo para un ciclista que no entraba en ninguno de los pronósticos iniciales. "Todos pensamos que Giovannetti cedería terreno en Valdezcaray y en Cerler. Ese fue nuestro error", reconocieron ayer José Miguel Echávarri (Banesto) y Manuel Saiz (ONCE).

Ahora, la situación es desesperada para los que habían partido como máximos favoritos de esta Vuelta, incluso para Peio Ruiz Cabestany, que ha rendido por encima de las previsiones. Peio se presentará hoy en la rampa de salida como el único con ciertas posibilidades de desbaratar el sueño de Giovannetti. El ciclista donostiarra advirtió ayer de las dificultades que supone aventajar en 1.32 minutos a "un corredor que está en la buena forma de Giovannetti". "Además", añadió, "hubiera preferido que la contrarreloj se disputase en las afueras de Zaragoza. En ese caso hubiera prevalecido la fuerza en lugar de la habilidad la técnica que hay que tener para recorrer el circuito por las calles de la ciudad".

Giovannetti, que ayer recibió la visita de su novia Paola y de una peña ciclista de su país creada en su honor, probará esta misma mañana la bicicleta con manillar de triatleta que utilizará por vez primera. "No sé qué puede suceder", dijo, "pero estoy más concentrado en este tipo de etapas desde que me convencí a mí mismo de mis posibilidades en la cronoescalada a Valdezcaray. Esto me dará más concentración y moral de cara a esta contrarreloj".

Curiosamente su director, Maximino Pérez, sufre la misma preocupación que su gran rival Cabestany. "Giovannetti tendría mayores posibilidades en el caso de que la contrarreloj no fuera muy sinuosa porque podría hacer valer su gran momento físico y moral. Sin embargo, no es un corredor muy habilidoso y el recorrido urbano le puede perjudicar", afirmó el máximo responsable técnico de Seur.

Las referencias entre Giovannetti y Cabestany en esta modalidad son inexistentes, porque son dos corredores que nunca han optado al triunfo en una gran carrera por etapas. No obstante, resulta interesante advertir que en 1986 el italiano quedó a 1.23 minutos de Moser en una contrarreloj del Giro, sobre 36 kilómetros. Cabestany, por su parte, siempre ha ocupado lugares de honor en las pruebas cronometradas de la Vuelta: fue cuarto y quinto, a 17 y 35 segundos de Mottet y Pino, respectivamente en 1986, y fue tercero, a 22 segundos de Kelly en la de 1987.

Delgado

Pedro Delgado manifestó que "es una incógnita total lo que pueda suceder hoy", pero apostó para el triunfo de etapa por "Induráin y Bernard" y se ratificó en su convencimiento de que "Giovannetti es el gran favorito para ganar la carrera".

Anselmo Fuerte, que junto a Fabio Parra, es el favorito del que menos se espera en la contrarreloj, mostró cierta resignación y dijo confiar en lo que hoy pueda conseguir su compañero modifique la clasificación general en la sierra madrileña".

La opinión más tajante respecto a la situación la ofrecieron dos directores deportivos que se mantienen al margen de cualquier ilusión por colocar a uno de sus corredores entre los primeros. José Antonio González Linares (Teka) afirmó: "Giovannetti ha demostrado que es el más fuerte, apuesto por él". Javier Mínguez (BH) sentenció: "Esta Vuelta sólo la puede perder Giovannetti".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de mayo de 1990

Más información

  • Ayer, jornada de transición en la que el colombiano Lozano fue cazado a un kilómetro de la meta