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BALONMANO

España iguala su mejor clasificación mundial

España, tras derrotar ayer a Hungría, igualó sus mejores actuaciones de la historia con el quinto puesto en el Mundial. El balonmano español, pese a todo, aún sigue teniendo su asignatura pendiente de la gran popularidad con la medalla. Sólo con ella acabará de despegar de un gran nivel en el que se ha afianzado hace años, pero del que parecía poder subir aún más y no lo ha conseguido.Sin embargo, el quinto lugar conseguido Checoslovaquia tiene un valor real mayor que el del pasado Mundial de Suiza, en 1986, e incluso que el de los Juegos Olímpicos de Moscú, en 1980. La década pasada no resultó fructífera para nuestro balonmano, que casi nunca alcanzó en las grandes competiciones las cotas que se vaticinaban. Esta vez, el equipo, renovado en su mayoría, venía a hacer el mejor torneo posible, con el único objetivo fijo de clasificarse entre los ocho primeros y asegurar así su plaza para el próximo Mundial de Suecia, en 1993.

El equipo nacional ha acudido a esta cita liberado de tensiones, con una plantilla donde se observa una profunda renovación, aunque muchos de los buenos resultados se han debido a la aportacion de los grandes veteranos. El fin del rodaje está siempre en los Juegos de Barcelona y en ese sentido se ha mejorado claramente lo que se quería.

Pero cuando otros deportes hace ya tiempo que dieron el salto (incluso con la suerte de las ausencias, como el baloncesto en Los Ángeles, 1984), el balonmano no pasa del amago. En esta ocasión además, más que nunca, ha dejado a todos con la miel en los labios. En los, otros tomeos de Suiza y Moscú el quinto puesto supo magníficamente, porque se consiguió yendo de menos a más. Ahora, las esperan as llegaron al cielo en los cuatro primeros partidos y casi bajaron al infiemo en los dos siguientes.

El que España aprovechara ayer el regalo que le hizo Islandia al ganar a la RDA el jueves, supo a carambola y eso, lamentablemente, empaña un meritorio triunfo que premia al final, al menos, el trabajo de una selección prometedora.

El último tributo

Cabanas, uno de los pocos veteranos que quedan en el equipo, rindió tal vez su último gran tributo al ser el alma decisivo ante Hungría. Dentro de la igualdad de ambos equipos, España siempre fue por detrás en el marcador (8- 10 en el descanso) hasta el minuto 20 de la segunda parte.

1 La defensa mixta de Hungría, un rival que en tomeos oficiales era un muro últimamente para España, había sido hasta entonces un grave problema para el ataque español. Y Hoffman, el guardameta que milita en el Michelín vallisoletano fue el refuerzo final para la escuadra magiar.

La irregularidad española, al ternando aciertos y faHos en los lanzamientos, había contrastado con la eficacia húngara ante un Rico que ya no podía resistir la presión de un gran torneo. Salió a la cancha Fort, el portero su plente, que cumplió aceptable mente, y en esos mismos momentos, delante, explotaba por el ex tremo derecho el vaterano Caba nas. El equipo jugó para él y de un 15-17 desfavorable se pasé a un 19-17 con cuatro goles suyos. Aún marcaría dos más en una auténtica exhibición. Merecía hacer la diferencia un veterano que da el relevo definitivo a un futuro joven en el que siempre se espera la consagración. Pero deberá ser ya en Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de marzo de 1990