Los grandes maestros exigen el control del Mundial

La Asociación de Grandes Maestros de Ajedrez (GMA) acordó ayer, por mayoría absoluta, adjudicarse la organización del Campeonato del Mundo, cuya próxima final debe comenzar el 7 de octubre de 1990, y dividir el encuentro entre Lyón (Francia) y una ciudad de Estados, Unidos. Esta decisión, tomada durante la asamblea general de ese organismo en Palma de Mallorca, supone un desafío a la federación internacional (FIDE).
El soviético Gary Kasparov, campeón del mundo y presidente de la GMA, mantuvo laboriosas negociaciones con los partícipantes en el torneo GMA-Baleares durante las dos últimas semanas para introducir una enmienda al preacuerdo del 26 de noviembre entre la federación y los jugadores cuyo artículo primero dice: "La GMA reconoce a la FIDE como órgano gobernante de las federaciones mundíales y organizador de los eventos FIDE".A las cuatro de la madrugada de ayer, Kasparov redactó así su corrección: "Se entiende que los llamados eventos FIDE excluyen los ciclos del Campeonato del Mundo". Esta moción fue aprobada en la asamblea por 89 votos a favor, 22 en contra, tres abstenciones y dos nulos. Se realizó entonces una nueva votación sobre el preacuerdo niodificado por Kasparov y fue aprobado por 96 votos a favor, 14 en contra, dos abstenciones y uno nulo.
La FIDE designó a Lyón en agosto sin consaltar con los jugadores implicados. El soviético Anatoli Karpov y el holandés Jan Timman, finalistas del torneo de candidatos, que debe comenzar el 7 de marzo en Kuala Lumpur (Malaisia) y cuyo vencedor se enfrentará a Kasparov, no acudieron. a la asamblea. Karpov participa, como miembro electo, en las sesiones del Parlamento soviético. Timman juega un encuentro amistoso con el británico Nigel Short en Hilversum (Holanda).


























































