Adriana Torres,
la joven sevillana de 20 años a la que se relacionó con el heredero de la corona de Bélgica, el príncipe Felipe de Bélgica, ha colaborado activamente en la cuarta edición del rastrillo de Sevilla, que se celebra a beneficio de la Fundación Nuevo Futuro y del que es presidenta de honor la duquesa de Alba.


























































