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Un comerciante, comandante retirado y dos policías nacionales fueron asesinados en Pamplona en dos atentados en cadena

Un comandante de Infantería retirado y dos policías nacionales resultaron muertos ayer, en Pamplona, como consecuencia de dos atentados terroristas perpetrados por un mismo comando. Hasta el momento, ninguna organización se ha responsabilizado de la autoría de estos asesinatos, si bien ¡en fuentes policiales se baraja la posibilidad de que puedan ser obra deETA Militar, dado que en el lugar en que cayó muerto el militar retirado se encontraron varios casquillos de bala nueve milímetros parabellum marca FN, munición habitualmente utilizada por ETA. Entre las condenas manifestadas por estos hechos destaca la realizada por el arzobispo de Pamplona, José María. C¡rarda, quien señala que no hay razón alguna que pueda justificar estos viles asesinatos.

Las víctimas de estas dos acciones terroristas son el comandante de Infantería, retirado, Jesús Aleocer Jiménez, de 65 años, casado, padre de cuatro hijas, quien resultó muerto a raíz de los disparos que sobre él efectuaron un par de individuos;. el cabo primero de la Policía Nacional Tomás Palacín Pellecero, de 43 años, natural de Cervera de Cañada (Zaragoza), casado, con dos hijos, y el policía nacional Juan José Visiedo Calero, de 26 años de edad, natural de Melilla, casado y padre de una niña de corta edad. Estos dos últimos fallecieron mientras inspeccionaban el vehículo utilizado minutos antes para cometer el asesinato del comandante retirado, al hacer explosión una carga de unos 15 kilos de Goma 2 que había sido, colocada en su interior.Ayer por la tarde se celebraron en Pamplona los funerales por los dos policías nacionales con la asistencía del ministro del Interior, José Barrionuevo, que tuvo que escuchar gritos contra el Gobierno lanzados por algunas personas al concluir la ceremonia.

Sobre las siete horas de la mañana de ayer era asesinado de dos disparos en la cabeza Jesús Alcocer cuando se encontraba, como todos los días, en el mercado de mayoristas de la capital navarra, Mercairuña, con objeto de realizar las compras de frutas y verduras para los tres establecimientos comerciales que tenía en Pamplona. Cuando se disponía a entrar en el edificio, dos jóvenes, a cara descubierta, le dispararon, a bocajarro, dos veces en la cabeza, lo que le produjo la muerte instantánea. Los autores del atentado huyeron, pistola en mano.

Ya en el exterior, los terroristas se dieron inmediatamente a la fuga en un automóvil Renault 18, matrícula NA-4983-K, de color verde claro, donde les aguardaba, al parecer, un tercer individuo. Hace unos cuatro años el vehículo y uno de los establecimientos comerciales que Jesús Alcocer poseía en Pamplona fueron destrozados en una misma noche, mediante la colocación de varios kilos de Goma 2. ETA Militar reivindicó aquellos atentados.

15 kilos de Goma 2

Varios testigos pudieron identificar el vehículo utilizado en el atentado contra Jesús Alcocer y, alertadas las dotaciones políciales de Pamplona, se establecieron diversos controles, procediéndose también a realizar una amplia operación de rastreo por diversas calles de la ciudad a fin de localizar este turismo, cosa que ocurrió unos 45 minutos después.

Una dotación del 091, compuesta por tres policías nacionales, localizó el Renault 18, abandonado, en la ronda de Ermitagaña, justo enfrente de un instituto de Enseñanza Media y a varios kilómetros del lugar en que se produjo el asesinato de Jesús Alcocer. El cabo primero Tomás Palacín y el policía nacional Juan José Visiedo proceolieron a inspeccionar el automóvil, y, tras abrir una de las puertas delanteras del vehículo, se produjo la explosión de una potente bomba, compuesta por unos 15 kilos de Goma 2, que había sido coloca la en el interior del vehículo. Los cuerpos de los dos policías nacionales fueron lanzados por la explosión en direcciones opuestas, quedando decapitados y mutilados. Restos de los dos policías, que quedaron esparcidos en un radio de unos cien metros, fueron recogidos posteriormente por voluntarios de la Cruz Roja. El conductor del coche de la Policía Nacional, Juan Sánchez Martín, que observaba desde este vehículo a sus compañeros, resultó con heridas leves, si bien sufrió un fuerte choque nervioso, por lo que hubo de ser trasladado al hospital de Navarra. El R-18 llevaba una matrícula falsa cuyos datos se corresponden con los de otro R-18 propiedad de un vecino de Lesaca (Navarra), cuyas iniciales son P. M. L, y que ayer se encontraba en la mencionada población. .

El dispositivo que accionó el artefacto colocado por los terroristas es de los conocidos como pinza y estaba conectado con una de las cerraduras del vehículo.

Jesús Alcocer Jiménez había nacido en Sos del Rey Católico (Zaragoza) el 12 de enero de 1919. Estaba casado y tenía cuatro hijas. En la actualidad no se le conocía actividad política, si bien hace años estaba considerado como delegado provincial de la desaparecida Fuerza Nueva.

Desarticulado un comando 'etarra' de transmisiones

Cuatro personas han sido detenidas en el País Vasco en los dos últimos días, como presuntos integrantes de un comando de transmisiones de ETA Militar, informó anoche Efe.

Según una nota oficial, en la madrugada del día 12 fueron detenidos, en Elorrio (Vizcaya), Pablo Larrañaga Aguirre, de 25 años; Fernando Zabarte Jainaga, de 23, y Humberto Gallastegui Alberdi, de 22 años. La pasada madrugada fue detenido en la localidad guipuzcoana de Elgueta Juan María Gallastegui Alberdi, de 29 años de edad y natural de Elorrio.

Pablo Larrañaga y Fernando Zabarte, según la policía, forman parte de un comando de transmisiones de ETA Militar desde 1982. A los detenidos les ha sido ocupado diverso material de emisión y conexiones.

Por otra parte, fuentes militares informaron a Efe que, según una carta hallada en poder de uno de los dos presuntos terroristas detenidos hace tres días en Pontevedra, ETA Militar preparaba un plan de asalto a un acuartelamiento del Ejército. Los detenidos cumplían el servicio militar en esa provincia gallega.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de abril de 1984

Más información

  • El coche de los terroristas resultó ser una trampa mortal para los dos agentes que lo inspeccionaban