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Reportaje:

Once campeones en busca de patrón

El pasado 7 de junio Chupi Pérez y sus diez compañeros de equipo fueron convocados por el presidente del Real Madrid, Luis de Carlos, y los directivos Crespo, Butragueño y Martín. Esperaban una felicitación oficial por haber logrado los títulos de Liga y Copa de voleibol, prácticamente los dos únicos conseguidos por la entidad la anterior temporada. La sorpresa fue mayúscula: el club había decidido la desaparición de la sección de voleibol. Era el penúltimo paso para que este deporte fuera apuntillado. Los jugadores campeones aún no conocen su futuro. Buscan con insistencia una firma publicitaria antes del 20 de septiembre.

El Madrid tenía sus argumentos para decidir la desaparición de una sección que le había reportado en los últimos años indudables éxitos deportivos. Las contrapartidas negativas eran fuertes: la masa social no respondía, la asistencia de espectadores a los partidos había sido ridícula -638.en un año de competición-, la taquilla mayor ascendió a unas 17.000 pesetas y la menor apenas llegó a las 2.000, y el déficit anual de la entidad llegaba a los 27 millones de pesetas.Ahora esos once jugadores madridístas esperan encontrar una firma publicitaria que se haga cargo del Club Voleibol Madrid, formado con los mismos hombres que lograron dos títulos este año bajo el nombre del Real Madrid. No ha habido soluciones concretas hasta ahora, pese a las numerosas gestiones realizadas con más de 20 firmas comerciales. A primeros de septiembre puede fructificar alguna de ellas. El día 1 comienzan a entrenarse; el 20 acaba el plazo para la presentación de fichas.

Salvo el capitán y ex intemacional Chupi Pérez, ninguno de estos hombres tiene un trabajo, lo que hace que su situación sea precaria en algunos casos. Algunos viven con sus padres, pero otros encuentran graves dificultades para hacer frente a las letras. El equipo lo forman Chupi Pérez como entrenador, Del Alamo como segundo, y los jugadores Carro, Murgi, Monge, Gastón, García, Calero, Ruiz, Blanco e Izaguirre.

Entre 10 y 15 millones bastarían. Una cantidad que según Chupi Pérez, podría ofrecer un excelente rendimiento publicitario teniendo en cuenta que el equipo llevaría el nombre de la casa comercial, y que aparecería, cuando menos, tres veces por televisión. Los jugadores ex madridistas -que cobraban entre 15.000 y 50.000 pesetas al mes-, tienen los derechos cedidos por el Madrid, para seguir en Primera División -donde es segura la transmisión del partido con el Son Amar- y participar en la Copa de Europa, en dos encuentros también televisados ante un equipo suizo.

La Federación Española de Voleibol, según Chupi Pérez, se ha movido en este tema, lo que ya es algo. De haberse mantenido una política federativa de mayor movimiento posiblemente a estas alturas el voleibol no sería un deporte maldito. José Manuel López, segundo entrenador de la selección, que presentó su dimisión junto con el primer técnico, Pepe Díez, puso el dedo en la Haga recientemente "hay que empezar a tomar en serio este deporte y planificarlo de manera más coherente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de agosto de 1983

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