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Vuelta Ciclista a España

Hillault ganó, la etapa, el liderato y casi la carrera

Bernard Hinault destrozó ayer la Vuelta en el alto de Serranillos. El francés volvió por sus fueros en la terrible décimoséptima etapa entre Salamanca y Avda, de 225 kilómetros, y se fue con una fuerza impresionante hacia la meta. Sólo Marino Ujarreta y el pequeño gran corredor del Kelme, Vicente Belda fueron capaces de resistir la furia del francés, que se permitió el lujo de ganar también la etapa al sprint a sus dos compañeros de fuga. Alberto Fernández entró a más de tres minutos, y el joven Julián Gorospe se hundió por completo y llegó destrozado a más de veinte.

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No hubo tregua, y ya desde el principio se planteó la batalla en toda regla. El Zor intentó atacar, y el Reyrio1ds controlar, pero no pudieron con Hinault. Primero fue el Teka Jesús Blanco, quien intentó la aventura en solitario y rodó más de 70 kilómetros, hasta que fue al canzado por el grupo de favoritos. En el kilómetro 83, ya se encontra ron la primera dificultad orográfica de importancia, el alto de la Peña Negra, de primera categoría. Blanco mantuvo una ventaja de casi dos minutos sobre el resto de los corredores, mientras por detrás el Zor comenzó a poner en práctica una táctica de desgaste de sus rivales, con saltos sucesivos de Ocaña -que luego abandonaría, Rodríguez Magro, Faustino Rupérez y Pedro Muñoz.En el kilómetro 130, por el alto del Pico, de tercera, la situación había variado. El Kelme Vicente Belda, y los extranjeros Nulens y Bartolotto habían saltado del pelotón, y pasaron al ya fatigado Blanco. Por detrás seguía la vigilancia a la espera del ascenso al tercer puerto de la etapa, el de Serranillos, de primera categoría, con dieciocho kilómetros de duras rampas, que iba a convertirse en decisivo y clave para el desenlace de la actual edición de la Vuelta.

En efecto, todos intentaron mantener sus bazas. Fue encomiable la labor de Ismael Lejarreta, el hermano de Marino, que comenzó a tirar con fuerza inicialmente. Hacia la mitad del puerto, se produjo el golpe definitivo. El lugarte niente -un magnífico hombre de confianza- de Hinault, Fignon, demarró con mucha fuerza. Hi nault se colocó inmediatamente a su rueda, y en primera instancia Gorospe -siempre acompañado de un magnífico José Luis Laguía, Marino y Alberto, aguantaron la primera embestida. Pero después Fignon y Alberto fueron los prime ros en no poder resistir la rueda del nuevo líder, y poco después era Gorospe quien se descolgaba y co menzaba a sufrir su personal calvario. Marino Lejarreta sí pudo mantener el ritmo del francés, y ambos se lanzaron con una potencia impresionante hacia la cima. A dos kilómetros de la línea, cazaron a los tres hombres que iban por delante y los cinco coronaron Se rranillos, pero siempre con Hinault a la cabeza, seguido de Mari no, Belda, Bartolotto y Nulens. El grupo de perseguidores, con La guía y un Gorospe que intentaba mantenerse firme aún, pasó a dos minutos. Hinault había roto ya la carrera y se lanzó en busca del último puerto, el de la Paramera, de se gunda, a veinte kilómetros de la meta, con un ritmo de pedaleo que dificilmente pudieron mantener Marino y Belda. Los dos españoles, sin embargo, aguantaron como pudieron al francés, que se mostró intratable incluso en la meta

El corredor francés se pronunció irónicamente ante los medios informativos en relación con el director del Zor, Javier Mínguez. Hinault manifestó que "le dedico este triunfo a Mínguez. El dijo que a mí me ayudaban los extranjeros, pero hoy le he demostrado, no con palabras, sino con la bicicleta, que no necesito ayudas de nadie. No ha sido nada fácil ganar esta etapa, porque Marino ha vuelto a demostrar su gran categoría, pero sí me ha sorprendido el fracaso de Gorospe. Debo reconocer honestamente que Marino perdió la Vuelta en Soria". Javier Míngtiez no quiso responder a la ironía de Hinault, y se limitó a señalar que "yo no he dicho nada contra Hinault en ningún momento, sólo dije lo de las coaliciones con los corredores extranjeros, que han sido ciertas, y que han confirmado no sólo los hombres de mi equipo. Hinault es un gran corredor, y hoy lo ha demostrado, pero está claro que los españoles le han puesto las cosas muy dificiles".Marino Lejarreta, el mejor hombre español durante la Vuelta, manifestó, visiblemente agotado, que "Hínault se ha mostrado hoy irresistible. Está muy fuerte. Bastante he hecho con poder aguantar su ritmo. Las cosas ya están muy dificiles, pero yo no arrojo la toalla. Espero atacarle hoy".Por lo que respecta al gran derrotado de la etapa, el hasta ayer maillot amarillo, Julián Gorospe sólo pudo llegar a la meta gracias a la colaboración de sus compañe ros de equipos. "He desfallecido Hinault ha tirado muy fuerte en Serranillos, yo he pretendido aguantarle, pero me ha sido impo sible. Sólo deseo ahora recuperarme para llegar al Tour en buenas condiciones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de mayo de 1983

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  • Sólo le resistió Marino Lejarreta, con Belda, mientras Gorospe se hundió