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Tribuna:

El honor, ganado

Estos días me han llamado muchos periodistas preguntándome por el partido de Las Palmas, pero la verdad es que hay muy poco que decir. Sólo nos vale la victoria, así es que vamos a salir a ganar; o sea, que en ese sentido no hay, no puede haber, ningún secreto.Sobre la marcha del equipo esta temporada, lo primero que quiero decir es que tampoco hay secretos. Yo ya dije al comienzo de la Liga que había plantilla como para aspirar al título, y ahí estamos. Hemos hecho partidos buenos, regulares y algunos malos, como los dos que perdimos contra el Madrid o el de, la derrota ante el Betis. Es posible que yo haya tenido errores de planteamiento en algunas ocasiones, pero no es cierto que en esos o en otros encuentros hayamos renunciado de salida a la victoria.

Los partidos duran 90 minutos -como se vio, por ejemplo, en el gol de Zamora en Gijón, que dio su primer título a la Real hace dos años, o en el encuentro televisado que ganamos este año al Valencia en Mestalla-, y el planteamiento técnico de un partido tiene que tener en cuenta el desarrollo del juego en todo ese tiempo. Por ejemplo, no es lo mismo forzar los contragolpes al comienzo del partido que cuando falta media hora para terminar y el otro equipo está más o menos maduro. En parte, depende del rival, de su nivel de fuerza fisica, y en parte del propio desarrollo del juego.

Nosotros contamos con un preparador físico, Manolo Delgado, que es excepcional. En muchos partidos hemos logrado la victoria en el segundo tiempo gracias a la superioridad física. Ahí entra también la estrategia de las sustituciones. Hay jugadores que pueden sacar más ventaja que otros de su habilidad o de su velocidad si enfrente tienen marcadores con tendencia a bajar su rendimiento a medida que avanza el partido.

De todas formas, en general, nosotros hemos tratado de no trastocar nuestro sistema de juego en función del rival. Que ellos se tengan que preocupar de nosotros. No soy muy partidario de marcajes especiales a tal o cual figura, alterando el esquema del equipo. Que sea el equipo rival quien se ve obligado a hacerlo. En eso consiste, en definitiva, la superioridad de un equipo. Y yo parto de que el Athlétic no es inferior a nigún rival.

Si me preguntan que por qué el Athlétic, con un presupuesto infinitamente menor al de otros clubes, sin extranjeros, con jugadores salidos todos de la propia cantera, está arriba, siempre digo que por tres razones: porque hay buenos jugadores, porque la preparación fisica es óptima y porque aquí no hay problemas de rivalidad entre fulanito y menganito: como no hay grandes fichajes, nadie se cree más que los demás y todos salen al campo dispuestos a darlo todo. Además todos somos amigos y nos gusta el fútbol. Un periodista me preguntó si de cara al encuentro de Las Palmas íbamos a hacer algún partido de preparación serio, de 90 minutos. Le respondí que quizá hiciéramos un partido de entrenamiento de 90 minutos, pero que diricilmente sería serio porque nosotros nos reímos mucho en los entrenamientos, duren 90 o sólo 30 minutos. Nos gusta el fútbol, y todos consideramos que defender los colores del Athlétic es un honor, algo con lo que todos hemos soñado de chavales. Y, claro, esto también se nota luego en el campo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de mayo de 1983