Todavía el boxeo.
Cuando en todo el mundo la crisis del boxeo es lógica y generalizada, tenía que suceder en Estados Unidos la típica explosión «made in USA» de ofrecer cinco combates por títulos mundiales en una sola noche: dos en Las Vegas (Nevada), otros tantos en Knoxville (Tennessee) y un quinto en Landover (Maryland). Precisamente en este último, el norteamericano Ray Sugar Leonard retuvo el de los welters ante el británico Dave Green, por KO en el cuarto asalto. Green cayó a la lona como un muñeco, con los ojos entreabiertos y extraviados. En la capital del juego, Marvin Camel, ensangrentado, ganó el recién creado título de los cruceros, o pesado-ligeros, ante el yugoslavo Mate Parlov, el otro europeo presente en los múltiples combates y el único derrotado que no perdió antes del límite. Los pesados John Tate y Leroy Jones cayeron por KO y KO técnico ante Mike Weaver y Larry Holmes (versiones Asociación y Consejo Mundial, respectivamente).


























































