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El Partido Socialista suizo (PSS) comenzó ayer a movilizarse en el Parlamento helvético para obtener una aclaración sobre la situación legal de Cris tina Onassis en Suiza, de lo que depende, según el PSS, que la heredera del armador griego esté debiendo o no, por impuestos, al fisco helvético, la suma de 2.000 millones de francos (80.000 millones de pesetas), informa Alejandro Fush.El Partido Socialista encargó para esta gestión parlamentaria de investigación al diputado de sus filas, Richard Muller, quien además es presidente de la Unión Sindical Suiza, organización que aglutina al 90% de los trabajadores de este país.

La inquietud del PSS surgió a raíz de las noticias de que Cristina Onassis y su todavía marido legal, el soviético Sergel Kausov, recurrieron al tribunal del cantón helvético de Grisons para los trámites relativos al divorcio. En la lujosa localidad suiza de Saint-Moritz, dentro de los límites de dicho cantón, la Onassis es propietaria de una fastuosa residencia, lo que no es suficiente para que un tribunal helvético pueda tramitar un divorcio a extranjeros.

Según las leyes de este país, los tribunales son competentes para los efectos de los procesos de divorcio, en el caso de extranjeros, sólo cuando éstos tienen su domicilio legal en Suiza, y dé tenerlo, deben pagar impuestos al fisco helvético como cualquier otro ciudadano.

Cristina Onassis, por lo que se sabe hasta ahora, no paga los impuestos correspondientes a un ciudadano con domicilio legal en Suiza, y de aquí que el Partido Socialista haya hecho un cálculo estimativo de una deuda de 2.000 millones de francos por impuestos.

El famoso abogado de Cristina Onassis, Ettore Tenchi, encargado también de defender en Suiza los intereses del ex sha de Irán, no se ha pronunciado sobre la investigación del PSS, limitándose hasta ahora a declarar que durante el proceso de divorcio espera que se llegue a «un arreglo amigable» entre las partes. Por otra parte, según el diario suizo Tribune de Géneve, el presidente del tribunal de Saint-Moritz habría declarado que los jueces de Grisons deberán pronunciarse sobre si los motivos de la petición de divorcio son suficientes, lo que significa un reconocimiento de que, efectivamente, un tribunal suizo se haga cargo del proceso.

De ser así, Cristina Onassis tiene su domicilio legal en Suiza y debe pagar los impuestos adeudados, lo que en todo caso superan en mucho a los 160 millones de francos suizos (unos 2.400 millones de pesetas), que, según se dice, reclama Kausov para otorgarle el divorcio.

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