La factoria automovilística
italiana Ferrari comunicó ayer que los expertos japoneses no habían encontrado ningún fallo mecánico en el coche que, conducido por, su piloto Gilles Villeneuve, se precipitó contra los espectadores en el Gran Premio de Japón. El joven canadiense embistió con su coche el de Petterson y arrolló a doce personas, de las que dos murieron.


























































