Atlético y Tudelano igualaron justamente
A pesar del cerocerismo final que puede inducir a asociar el encuentro con el aburrimiento, el choque del Manzanares, presenciado por un número reducido de espectadores, resultó entretenido y pródigo en ocasiones de gol, que en última instancia abortaron los dos metas. La excelente disposición de Díego y, sobre todo, de Picho, fue la nota dominante del partido. Sin excluir la gran cantidad de remates altos de los delanteros colchoneros que, en muchos momentos, daban la impresión de querer derribar supuestos aviones enemigos. Ciertamente, una de las tónicas que imperó fue la del excesivo elevamiento en el punto de mira de los puntas de Hernández, que nunca supieron encontrar el camino más corto para inquietar con juego raso y profundo la ordenada defensiva visitante. Y lo más atrayente resultó en principio el esquema puesto en práctica por el otro Hernández, con un sistema ágil de contragolpe y tres puntas netos que sorprendieron de salida. El fútbol fluido y sencillo del Tudelano le proporcionó las ocasiones más claras de todo el partido. La primera, en el minuto 37, en un disparo de López Jimeno rebotado en el poste, que, por dos veces, y a un metro escaso del marco, remachó al cuerpo de Diego el extremo Mena. La segunda, a falta de catorce minutos del final, en un derribo dentro del área de Tomás a Mayor, que no quiso señalar el colegiado balear.Y entre todo ello, dos fases bastante diferenciadas de mejor juego la primera, y de mayor dominio atlético la segunda, aunque con los defectos reseñados. Como nota negativa, el duelo de López con el goleador Iriguíbel.


























































