SURF

El surf se sube a una ola hacia el futuro

Un equipo vasco dota a este deporte, que se estrena en los Juegos Olímpicos de Tokio, de sus primeras herramientas de entrenamiento científico

La española Leticia Canales surfea en Huntington Beach (California) en julio de 2019.
La española Leticia Canales surfea en Huntington Beach (California) en julio de 2019.Katharine Lotze / Getty

Si el surf destaca, en el imaginario colectivo, como una actividad deportiva asociada al hedonismo, su estreno como disciplina olímpica en los próximos Juegos de Tokio invita a una revolución. La federación vasca de surf, de la mano de la Fundación Basque Team, decidió en 2016 crear un proyecto de excelencia que garantizase la presencia de sus surfistas en la cita olímpica. Cuatro años después han logrado mucho más: dotar a su deporte de las primeras herramientas de entrenamiento basado en criterios científicos. Todo lo conocido hasta la fecha queda supeditado a la necesidad de entender esta disciplina como otra cualquiera y abrazar, al fin, una manera de asumir las posibilidades de mejora dignas del siglo XXI.

Gorka Zalakain es el responsable del departamento de I+D del proyecto y su hermano Mikel es el responsable de competición. Ambos son jueces profesionales internacionales de la máxima categoría. “Partíamos con pocos medios, muy pocos, pero con una obligación ética: dar a nuestros surfistas algo a lo que agarrarse. Teníamos, no obstante, una ventaja: conocemos muy a fondo el mundo de la competición, sus tripas, mejor que nadie”, cuenta Gorka. Cuatro años de trabajo dejan un estudio que acaba de presentarse y que es único en el mundo de las olas, basado en una gigantesca base de datos que, bien estrujada, deja una herramienta de trabajo sumamente valiosa para los preparadores físicos que deseen emplearla.

El primer privilegiado es el preparador físico Aritz Yarritu (trabajó en el Athletic): “Creímos que era conveniente estudiar qué exige al cuerpo la práctica del surf. Planteamos tres patas: preparación física, análisis de competición y preparación técnica y táctica. Esta última pata lleva años trabajándose, pero faltaba la preparación física. Dijimos: ‘el surf no es tan diferente de otros deportes olímpicos y necesita una preparación física moderna y se la vamos a dar’. De ahí nuestra inquietud por medir diferentes parámetros. Necesitábamos esos datos para poder empezar a trabajar en las carencias de los surfistas: conductas motrices inadecuadas, poca capacidad aeróbica o anaeróbica en remada, malos patrones de movimiento, etc. Vimos que el surfista podría asemejarse a un nadador de 400 metros libre. Obviamente salvando las distancias porque un surfista no es un nadador: no les puedo exigir el mismo volumen e intensidad en los entrenamientos pero sí en breves espacios de tiempo. Viendo los patrones de movimiento que ejercen en la competición, pude trabajar todo lo relacionado con la fuerza y, además, el surf está evolucionando y cada vez hay más acrobacias, saltos y ahora les llevamos a correr para que tengan ese estímulo de capacidad de fuerza elástico-explosiva. Buscamos la coordinación intramuscular y la relación fuerza velocidad en la ejecución del movimiento. Por ejemplo, trabajamos mucho la pliometría, la propiocepción, la carrera interválica o la fuerza funcional en el gimnasio. También hemos introducido el surfskate para poder trabajar en seco y pronto añadiremos el yoga para la conciencia corporal y postural para aplicar correctamente la fuerza.”, explica el preparador físico. De momento, solo un reducido grupo de surfistas, mujeres y hombres, experimentan con esta nueva forma de entrenarse. Con resultados notables.

Gorka Zalakain duda mucho de que existan estudios similares al ahora presentado: “Puede que ciertas federaciones tengan sus entrenadores y que estos dispongan de estudios científicos, pero sinceramente dudamos mucho de que exista un trabajo como el que hemos hecho porque no existe publicación alguna al respecto. Hemos completado un análisis exhaustivo de la competición. Hasta ahora, la dinámica de los surfistas era trabajar con un entrenador que tuviera un conocimiento empírico equis, que podía ser buenísimo, lo que llevaba a los surfistas a tomar de uno u otro entrenador lo que creían oportuno, pero todo basado en un conocimiento no científico. Nosotros hemos querido dar la versión científica”, resume.

Así, en 2017 los hermanos Zalakain, apoyados en el equipo biomédico y técnico del Basque Team (sistema de becas para fomentar el deporte de alto nivel en Euskadi) plantearon llevar a cabo un estudio de la competición: grabar en vídeo a los competidores en las competiciones de más alto nivel. Precisaron dos años para generar una base de datos desde la que iniciar el estudio. “Deseábamos analizar la competición como si fuéramos robots, desprendiéndonos de análisis subjetivos para trabajar como una computadora. Nos daba igual el nombre, apellido, y nivel del surfista… no queríamos influencias subjetivas. Analizábamos manga tras manga a los competidores identificándoles por las licras de colores que llevan. Queríamos descubrir, en definitiva, qué hacen los ganadores respecto a los que no ganan”. Y lo que descubrieron fueron enormes posibilidades de mejora en el plano del trabajo físico. Asegura Gorka que “también hay muchos mitos que no son verdad”.

Los datos del trabajo de recopilación de información resultan ingentes: 277 hombres y 208 mujeres surfistas analizadas a lo largo de 158 horas y en 6.964 olas para saber cuánto tiempo espera un competidor en el agua, cuánto tiempo rema, cuánto tiempo pasa sobre la tabla… y mil detalles más guardados bajo llave.

Con toda esta información, el preparador físico Aritz Yarritu dispuso de una plataforma de salida para revolucionar el entrenamiento de los surfistas que accedieron a creer en el proyecto. “Los hubo que fueron reacios a seguirnos y otros que confiaron en nosotros. Tuvimos que ser flexibles porque veníamos de la nada tratando de alcanzar un destino que chocaba y choca con la dinámica habitual del surf” recuerda Gorka Zalakain. De pronto, había que trabajar duro y esto no lo acepta bien todo el mundo. “Trabajamos al principio con una chica, Leticia Canales, y dos chicos. Y luego de ahí hemos pasado a seis surfistas de alto nivel. Algunos están becados por el Basque Team y otros no. Pelean por entrar en los Juegos”, asegura.

Aritz Yarritu reconoce las dificultades: “Nos ha costado mucho cambiar la mentalidad de los deportistas: no veían necesario el trabajo en equipo, no entendían que Rafa Nadal pueda entrenarse con Roger Federer y luego ser rivales; ellos veían necesario entrenarse a solas con su técnico personal y a escondidas para que nadie supiese cómo iban a competir. Ahora se han dado cuenta de que trabajando juntos se mejora”. De hecho, Leticia Canales, Ariane Ochoa, Rubén Vitoria, Janire González y Bitor Garitaonaindia conviven en el centro de alto rendimiento del Basque Team, en la localidad vizcaína de Getxo, donde reciben un servicio deportivo integral: la playa ha dejado de ser su único escenario de entrenamiento y ahora son asiduos del gimnasio, la piscina, la pista de atletismo, la cancha interior del centro… Todos los que confiaron en el proyecto han mejorado su puesto en el ránking mundial.

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