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Tiger contra su cuerpo

Woods vuelve a competir en el PGA, segundo grande del año y su primer torneo desde el Masters de Augusta, pendiente de su espalda

Tiger Woods, entrenándose en el PGA.
Tiger Woods, entrenándose en el PGA. USA TODAY Sports

Además de ser golfistas de élite, ¿qué tienen en común Lucas Glover, Stewart Cink, Yang Yong-eun, Graeme McDowell, Louis Oosthuizen, Martin Kaymer, Charl Schwartzel, Rory McIlroy, Darren Clarke, Keegan Bradley, Bubba Watson, Webb Simpson, Adam Scott, Justin Rose, Jason Dufner, Jordan Spieth, Jason Day, Danny Willett, Dustin Johnson, Henrik Stenson, Jimmy Walker, Sergio García, Brooks Koepka, Justin Thomas, Patrick Reed y Francesco Molinari? Son, en orden cronológico, los 26 jugadores que ganaron al menos un grande entre el Us Open de 2008 y el pasado Masters de Augusta. Los 11 años de sequía de Tiger Woods. Los 26 estrenaron palmarés en el Grand Slam en este periodo el que el Tigre, castigado por las lesiones y los problemas personales, abrió el puño. Hasta que el Tigre ha vuelto, ha ganado con 43 años su 15º grande y no quiere dejar pasar a nadie más.

Woods vuelve a la arena en el Campeonato de la PGA que comienza este jueves (19.00, Movistar Golf). El Tigre es la gran atracción. Su persecución a Jack Nicklaus, el rey de los 18 grandes, se ha reactivado. Woods lo tiene entre ceja y ceja. Sabe que tiene cuatro balas al año, las cuatro en meses consecutivos desde que este curso el PGA saltara de agosto a mayo y pasara a ser el segundo major de la temporada por detrás del Masters (abril) y antes que el Us Open (junio) y el Open Británico (julio). El calendario se ha concentrado y Tiger ya no puede entrenarse como antes. Cuando fuerza, le duele la espalda. Cada día ha de dedicarlo a una parte de su juego. Así que ahora escoge muy bien sus apariciones: este año solo ha jugado seis torneos, ninguno desde Augusta. Los 18 que disputó en 2018, el año de su resurrección, fueron “demasiados”. “No sé cuánto dolor voy a sentir cada mañana”, admite Woods antes del inicio del PGA. “Algunos días me puedo mover mejor que otros, o me duele más o menos la espalda. Hay más días en los que me siento más viejo que mi edad que días en los que me siento más joven. Sé que no puedo practicar todas las partes de mi juego cada día. Eso no va a volver a pasar”. Esa sensación de gigante debilitado acrecenta si cabe su leyenda. “Tiger ha sido lo más parecido a un ídolo que he tenido”, afirma Rafa Nadal en Movistar Golf.

El Bethpage Black Course de Nueva York no es precisamente un campo fácil. “Es muy largo, está duro y húmedo, va a ser como jugar un US Open”, admite Jon Rahm. El vasco saldrá en un partido estelar junto al número uno, Dustin Johnson, y Jordan Spieth. Más voltaje después de competir junto a Tiger los dos primeros días en Augusta, una compañía de la que sacó apuntes. “Jugando con él aprendí que hay que minimizar los errores, no ser a veces tan avaricioso. Nunca le vi cometer un doble bogey, siempre lograba salir de las perores situaciones”, afirma Rahm.

Como rige la tradición del torneo, los tres recientes ganadores de grandes forman equipo jueves y viernes: Molinari, Koepka y Tiger. Los dos últimos y Justin Rose tienen opciones de arrebatarle el trono mundial a Dustin Johnson. Para Woods sería además su quinto PGA (como Nicklaus), el segundo grande que ya ha ganado más veces: suma cinco Masters y tres ediciones del US Open y el Open Británico. De la batalla se ha caído a última hora Justin Thomas por una lesión de muñeca, una baja que deja al PGA al borde de un registro histórico: iba a ser el primer grande que reuniera a los 100 mejores de la clasificación mundial.

Quien no afloja es Sergio García, que en Nueva York suma su 80º grande disputado consecutivo, todos sin fallo desde su debut como profesional en 1999. Un éxito de regularidad que sin embargo llega en medio de una racha negativa también inédita, la de seis cortes fallados seguidos en el Grand Slam. El castellonense tocó fondo en Augusta y ahora emite mejores sensaciones, un síntoma básico para un golfista tan de piel fina como El Niño. La armada la completan Rafa Cabrera Bello, Jorge Campillo y Adrián Otaegui, además de Rahm. El vasco se declara preparado para esa “batalla mental” que se aventura en Nueva York. La primera regla es llegar vivo a green y escapar de un rough traicionero. Como vio junto a Tiger en Augusta, se trata de no perder un grande antes que de pensar en ganarlo.

Horarios de salida (hora local de Nueva York, seis horas más en España).

John Daly competirá en buggy

Daly, en buggy.
Daly, en buggy. AP

Y John Daly competirá en un buggy. El estadounidense de 53 años, campeón de dos grandes, ha conseguido que la organización del PGA le permita disputar este grande desplazándose en un cochecito con el argumento de que la osteoartritis que sufre en la rodilla derecha no le deja andar por el campo. Daly compite actualmente en el circuito de veteranos, el Champions Tour, pero puede participar en el PGA gracias a la exención lograda con su victoria en este torneo en 1991. Lo hará en buggy después de que se aceptaran sus informes médicos, circunstancia que no sucedió por ejemplo en el pasado US Open sénior, cuando no recibió esa autorización.

Será la primera vez que un golfista use un buggy durante la ronda de juego desde que Casey Martin lo hiciera en el US Open de 2012. Es la última excentricidad de Daly, un jugador polémico, de modales controvertidos, tan llamativos como su ropa de colores. En Augusta vive durante el Masters en un camión aparcado junto al Hooters del que baja para vender sus productos: pantalones, camisetas con su imagen, fotos… Solo acepta hacerse una fotografía si el curioso se convierte en cliente. No acepta entrevistas salvo que antes se haya rellenado un formulario… Daly en estado puro una vez más.

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