TENIS | CONDE DE GODÓ

David Ferrer supera a Mischa Zverev y aplaza su adiós al Godó

El alicantino destaca la competencia con Rafa Nadal para mejorar en su carrera

David Ferrer en su partido ante Zverev.
David Ferrer en su partido ante Zverev.Barcelona Open Banc Sabadell

El adiós de David Ferrer al torneo de Barcelona no se produjo todavía. El de Xàvia se ha impuesto en su primer partido a Mischa Zverev por 6-3, 6-1 y jugará la segunda ronda frente al francés Lucas Pouille, 15º cabeza de serie. A los 37 años, Ferrer anunció ya que este año se irá retirando de todos los torneos en los que vaya participando hasta llegar a Madrid, en mayo, donde se producirá su adiós definitivo al tenis profesional.

El Open Banc Sabadell-Trofeo Godó es siempre una cita muy especial para Ferrer. En Barcelona realizó algunos de sus partidos más memorables y llegó a disputar cuatro veces la final, viendo arrebatado su sueño de alzar el trofeo por su amigo y gran rival, Rafa Nadal. Ésta es su 15ª participación en el Godó. Y, en realidad, su primera intención fue retirarse en Barcelona. Pero recibió luego una llamada de Feliciano López, Director del Madrid Open, pidiéndole que se despidiera en Madrid. “Es mi amigo y no pude negarme”, confesó el jugador.

Ferrer alcanzó la final de Roland Garros en 2013. La perdió frente a un Rafa Nadal pletórico que andaba ya hacia el récord que tiene establecido de 11 títulos parisinos. “Es verdad que tal vez habría ganado más títulos”, señala Ferrer. “Pero me quedo con la lección inversa: gracias a Rafa crecí mucho. Me obligó a mejorar mi juego, a entregarme más en cada partido y todo este esfuerzo suplementario me permitió llegar a ser el número 3 del mundo. Por tanto, haber podido coincidir en el tiempo con Nadal, Federer o Djokovic lo veo como algo positivo. Gracias a Rafa pude ganar tres Copa Davis”.

Saber que está disputando este torneo por última vez en su vida le coloca frente a una dicotomía: “No es un torneo más, porque será el último. Pero intento aparcar las emociones”. Ferrer reconoce que cada momento lo vive con intensidad. “En mi partido de hoy, quería marcharme lo más tarde posible de la central. Pensaba en momentos pasados cuando subía la escalera hacia la pista, y sí, los recuerdos se acumulan. Pero ante todo quiero dejar una buena imagen y jugar al nivel de que soy capaz”.

Frente a Zverev, David Ferrer jugó un buen partido y ganó cómodamente. Pero en segunda ronda se enfrentará a un tenista de mucho más nivel, el francés Pouille. “Será más difícil, pero lo afrontaré con confianza. Y desde luego, no pensaré que si gano voy a enfrentarme a Rafa. Eso queda muy lejos”. Su adiós está cerca, pero Ferrer no se arrepiente de la decisión que ha tomado. “Estoy bien. Paseo con mi mujer y mi hijo cuando estoy en casa y creo que hago lo mejor para mí, porque soy consciente de que nunca más podré volver a jugar al nivel de mis mejores años. Y en las condiciones actuales, prefiero dejarlo”.

Mientras David Ferrer ganaba su primer partido, en la pista uno, un nuevo valor del tenis español se abría paso hacia el futuro, Nicola Kuhn, un chico de 19 años de padre alemán y madre rusa, que se formó en la escuela de Juan Carlos Ferrero en Valencia. Kuhn venció a Delbonis y se vislumbra como un relevo a la generación actual. “Como Rafa no habrá otro”, concluyó Ferrer. “Lo que todos debemos hacer es disfrutar de cada momento, de cada partido que juegue… porque con 17 Grand Slams es ya una leyenda”.

Eliminado el segundo cabeza de serie, Alexander Zverev

La primera sorpresa importante del Open Banc Sabadell se produjo ya el segundo día de competición. El chileno Nicolás Jarry, de 23 años y 81º del mundo, eliminó al segundo cabeza de serie, el alemán Alexander Zverev, por 3-6, 7-5, 7-6 (7-5), tras un partido deplorable del número 3 mundial. Zverev, que gozó de la última invitación del torneo, dispuso de una bola de partido en la tercera manga, que no supo aprovechar. “He jugado un mal partido y mi revés, que es uno de mis puntos fuertes, no me ha funcionado”, señaló el alemán.

Zverev, finalista en Miami y ganador en Madrid el año pasado, no consigue encontrar su mejor ritmo de juego este año. Su temporada es mala. Al margen de la final que disputó en Acapulco, en ningún otro torneo de los que ha jugado ha logrado superar los octavos de final. Su clasificación está cayendo y ese fue el motivo fundamental para que pidiera una wild card en Barcelona.

Su partido contra Jarry se le complicó a partir de la segunda manga, que iba dominando por 5-4 y perdió por 7-5. En la tercera, remontó un 3-0 en contra y llegó a colocarse con 6-5 y pelota de partido. Pero no la aprovechó y acabó perdiendo en el tie break. Jarry, nieto del exjugador Jaime Fillol que llegó a ser 14º mundial en 1974, se enfrentará a Verdasco o Dimitrov en la tercera ronda.

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