Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Baskonia más serio deprime al Gran Canaria

Los vitorianos dominan con claridad a un rival que sólo aguantó un asalto (71-84)

Hilliard, ante Strawberry.
Hilliard, ante Strawberry. EFE

El Gran Canaria sólo le duró un asalto al Baskonia. Aunque en la Euroliga las cosas les iban parecidas a los dos conjuntos, en este duelo continental aparecieron los equipos de la Liga ACB. El exuberante plantel vitoriano ante el deprimido grupo canario, que suma, en la competición regular, menos victorias que en el exigente escaparate europeo.

G. CANARIA, 71; BASKONIA, 84

Herbalife Gran Canaria (27+8+18+18): Radicevic (6), Strawberry (6), Rabaseda (8), Tillie (11) y Pasecniks (9) -quinteto inicial-, Oliver (3), Eriksson (0), Vene (3), Balvin (8), Báez (9), Paulí (8) y Fischer (0).

Baskonia (22+19+27+16): Vildoza (13), Janning (16), Hiliard (0), Shengelia (7) y Poirier (1) -quinteto inicial-, González (0), Voigtmann (2), Huertas (4), Diop (10), Granger (15) y Shields (16).

Árbitros: Fernando Rocha, Piotr Pastusiak y Saso Petek. Eliminado el visitante Diop (m. 31).

Partido de la 13ª jornada de la Euroliga, disputado en el Gran Canaria Arena, ante 4.121 espectadores.

Comenzó bien el equipo amarillo, pero se plegó después ante la mayor calidad del Baskonia. Perasovic tiene bastante más fondo de armario para elegir que Víctor García, y se notó con el paso de los minutos. La destitución de Salva Maldonado todavía no ha provocado la reacción necesaria en el conjunto canario, que ve cortada su racha de tres triunfos consecutivos en la Euroliga. Como en la ACB, donde se enfrentaron hace pocas semanas, el Baskonia se mostró superior.

El primer cuarto fue para el Gran Canaria, que vio abierto el pasillo hacia la canasta vitoriana. Con la energía del inicio, el conjunto local encontró vías para penetrar con facilidad y anotar 27 puntos en los diez minutos iniciales, aunque el Baskonia no permitió demasiadas alegrías. Después de una máxima ventaja de nueve puntos (23-14), a falta de 2.18m para la primera pausa, se puso las pilas para minimizar los daños y maquillar el luminoso hasta cerrarlo en un 27-22 en el minuto 10.

Perasovic se puso serio entonces. Ordenó máxima intensidad defensiva a sus hombres, que entendieron su lenguaje y obedecieron ciegamente. El parcial de 8-19 del segundo cuarto lo dice todo. En diez minutos, el equipo de Víctor García se deshizo completamente. El rebote era vitoriano; las pérdidas de balón se multiplicaron. Ocho puntos en un parcial es una anotación paupérrima cuando la intención es ganar, o al menos ofrecer una buena imagen, algo que no han conseguido los canarios, que vieron como las gradas del Gran Canaria Arena presentaban una pobre entrada.

Tras el descanso, las cosas no mejoraron demasiado para los de casa. En el Baskonia mandaba Marcelinho Huertas, al que le ha costado arrancar en Europa, pero que empieza a carburar. La seguridad de Diop debajo de la canasta, y la chispa de Vildoza y Janning desde el exterior, empezaron a castigar al Gran Canaria, lo mismo que el poder intimidatorio de Poirier, un gigante en el rebote. Sumó doce al acabar el partido, y se impuso con claridad meridiana a Balvin, que no consiguió ninguno en ataque. Ni Rabaseda ni Baez, los más entonados en el equipo local, consiguieron parar la sangría del tercer cuarto, que amplió las diferencias y le dio al Baskonia una renta con la que pudo jugar en los minutos finales. El resultado hace honor a lo que sucedió en la cancha. El equipo de Víctor García sigue deprimido, mientras que para el de Perasovic, después de dos triunfos consecutivos a domicilio, las cosas empiezan a ir medianamente bien. Querejeta vuelve a soñar con la Final Four del Buesa Arena, aunque en dos días, es el Barcelona quien visita la cancha alavesa. Será un test interesante.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información