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Thomas: “Si ganamos la final buscaré una iglesia en Lyon”

El mediocentro ghanés repasa en la entrevista con EL PAÍS, su infancia en Ghana, sus peripecias para llegar al Atlético y su crecimiento a las órdenes de Simeone

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Thomas, durante la entrevista en el Wanda Metropolitano. EL PAÍS

Thomas Partey (Ghana, 24 años) ha firmado su mejor temporada en el Atlético. Simeone ha mantenido su fe en este mediocentro pese a sus altibajos, consciente de que es un jugador que necesita crecer jugando, aunque sea de lateral. Antes de la final de la Liga Europa, Thomas habla con nostalgia de su ciudad, Odumase Krobo, conocida por sus collares y brazaletes artesanales de piedra tallada. “A la gente que no tiene estudios se les enseña a hacerlos para que tengan un futuro”.

Pregunta. ¿Cómo eran sus primeros partidos en Ghana?

Respuesta. Jugábamos en la calle, descalzos, con porterías hechas con piedras. Cantábamos el himno de la Champions antes de empezar a jugar. Y después de ver los partidos, aunque terminaban tarde y era de noche, salíamos a jugar otra vez. Luego, mi padre tenía un equipo. Una vez empezamos sin él y perdimos 3-0. Mi padre intentó que se repitiera, pero no pudo ser [risas].

P. ¿Y quién quería ser en esos partidos de su niñez?

R. Como mediocentro, Gerrard, el del Liverpool; de delantero, Ronaldo, Zidane y Ronaldinho, porque en Ghana, si haces bicicletas, a todo el mundo le gusta. También admirábamos a Lampard, Drogba, Kanouté...

P. Su padre ha sido decisivo en su carrera.

R. Ha sido vital, él siempre me dijo que nunca había tenido ayuda para ser futbolista e hizo todo lo posible para que yo lo fuera. En Ghana creemos mucho en Dios, él puede estar un día entero rezando y sin comer solo para pedir por mí. Para mí ese sacrificio es más importante que el dinero que me haya podido dar.

P. Con 19 años se subió a un avión para Madrid sin que nadie lo supiera.

R. Jugaba en Segunda en un club en el que no tenía contrato: jugabas, ganabas y te pagaban. Logramos el ascenso y un agente había odio hablar de mí, pero nunca me vio jugar. Me lo presentaron en un hotel, y yo estaba esperando a mi padre que tenía que darme dinero. En dos meses empezaba la liga de Ghana y si jugaba ya no podía salir. Se hizo rápido y sin que se enterara nadie para que pudiera viajar.

P. ¿No tuvo miedo de que le engañaran como a otros jóvenes africanos que luego fueron abandonados por los intermediarios que los llevaron a Europa?

De niños jugábamos en descalzos, con porterías hechas con piedras. Cantábamos el himno de la Champions antes de empezar a jugar"

R. En Ghana, cuando somos pequeños, crecemos pensando en triunfar en el fútbol. Nunca he tenido ese miedo, con diez años ya me fui de mi casa para jugar en otra ciudad. Nunca he pensado que me va a pasar algo. Trabajo sin quejarme.

P. ¿Cómo fue su primer día en España?

R. Llegamos a la una de la tarde y a las siete ya estaba entrenando en el Cerro del Espino. Hacía mucho frío y estaba lloviendo, pero no me importaba, yo solo quería entrenarme con los chicos que había y fijarme en cómo lo hacían. Todavía me fijo en los demás jugadores para aprender. Cómo defiende Gabi, cómo tocaba Tiago a uno o dos toques...

P. Ahora incluso debe fijarse en los laterales porque Simeone también le utiliza en esa posición.

Mi padre puede estar un día entero rezando y sin comer solo para pedir por mí. Ese sacrificio es más importante que el dinero que me haya podido dar"

R. Esta es una parte de mí que nadie sabe: yo he jugado de lateral cuando era pequeño y tengo experiencia.

P. Simeone habló mucho con usted en la pretemporada.

R. Me decía que ellos están mirando para el futuro, no solo para una temporada, que tenía que intentar aprender de Gabi, de Tiago... que Correa, Koke, Saúl, Giménez y yo somos jóvenes y que nuestro tiempo va a llegar.

P. Usted a veces tarda en dar un pase o le cuesta ver los cambios de juego.

R. Me conozco y cuando no estoy muy concentrado me pasan muchas cosas como perder balones o no ver un cambio de juego, pero cuando estoy concentrado y estoy metido en el partido, aunque falle dos pases, todo va muy bien. Me falta estar más concentrado en todos los partidos.

P. ¿Por qué le cuesta concentrarse?

R. Depende de la situación mental, de cosas que pasan fuera del campo, todo esto a veces influye, pero como profesional no puedo decir: “Hoy no estoy para jugar”. A veces intento darlo todo y no me sale.

P. El equipo juega o mucho para Costa, o mucho para Griezmann. ¿Les cuesta encontrar ese término medio?

R. A veces no entramos bien en los partidos. Cuando jugamos con Griezmann sabemos que tenemos que combinar con él por el medio, cuando es con Diego Costa o con Fernando Torres, con balón largo y con la segunda pelota, pero a veces el partido nos cambia y lo hacemos al revés.

A Griezmann hay que apoyarle porque si el equipo gana títulos estaría encantado de seguir"

P. ¿Han arropado a Griezmann para que llegue bien a la final y se olvide de su futuro?

R. Tenemos que apoyarle porque si el equipo gana títulos estaría encantado de seguir. Ha sido el mejor jugador, tenemos que esperar mucho de él, pero también de todos nosotros.

P. ¿Qué le preocupa del Marsella?

R. Físicamente son muy fuertes y tenemos que entrar concentrados desde el principio hasta el final, porque si es así nadie nos gana.

P. ¿Qué hará si ganan la final?

R. Un poquito de iglesia, buscaré una en Lyon o en Madrid, que hay muchas.

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