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Cuadrado alivia a la Juventus antes de la visita del Real Madrid

A tres días de recibir a los blancos, los de Allegri superan al Milan en un partido desatascado por el colombiano y Costa y están más cerca de prolongar su hegemonía en Italia

Cuadrado celebra su gol ante el Milan.
Cuadrado celebra su gol ante el Milan. REUTERS

A tres días de recibir al Real Madrid en Europa, la Juventus menos convincente y dominadora del último lustro cumplió con su particular obligación hegemónica en Italia. Restacados por la profundidad de Juan Cuadrado y Douglas Costa, el equipo de Allegri superó a un Milan descarado (3-1) y allanó el camino hacía su séptimo Scudetto consecutivo, este más apretado de lo habitual en un año de irregularidad y rearme para el equipo transalpino, incapaz de adelantar al Nápoles hasta este último mes. Así, con más dudas y carencias de las habituales, afronta los cuartos de final ante el Real una Juventus que parece llegar a la cita tambaleándose, con menos solidez que antaño y asomada al abismo por primera vez en unos cuantos años.

Juventus

3-5-2

Massimiliano Allegri

1

Buffon

15

Barzagli

3

Chiellini

4

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Benatia

5

Cambio Sale Rodrigo Bentancur

Pjanić

22

Asamoah

26

Cambio Sale Douglas Costa

Lichtsteiner

14

Cambio Sale Cuadrado

Matuidi

6

1 goles Gol

Khedira

10

1 goles Gol

Paulo Dybala

9

Higuaín

99

Gianluigi Donnarumma

13

Romagnoli

2

Davide Calabria

19

1 goles Gol

Bonucci

68

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Ricardo Rodríguez

79

Kessié Franck

21

Cambio Sale Montolivo Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Biglia

5

Bonaventura

8

Suso

10

Cambio Sale Patrick Cutrone

Hakan Calhanoglu

9

Cambio Sale Kalinic

André Silva

Milan

4-3-3

Gennaro Gattuso

Todo ello lo cercioró el Milan, renacido a partir de la llegada de Gennaro Gatusso. El exjugador italiano, uno de los centrocampistas que mejor identifican el estilo rudo y duro del calcio, llegó al banquillo del equipo que le encumbró como futbolista promulgando que en su libreta solo había sitio para el fútbol atractivo. Ver para creer. Sus palabras no se quedaron en un propósito y a su Milan, con peloteros como Suso o Çalhanoglu, no le quema el balón. Al revés, toca, domina y propone. Con ese estilo ha conseguido el técnico aupar al equipo a puestos europeos con nueve victorias y dos empates en los últimos once encuentros. Su racha la cortó la Juve, aunque no se libró de un sofoco. Amenazada y a merced durante gran parte del partido, solo sus dos extremos puros le libraron de encarar la Champions con el Nápoles subido a la chepa en la batalla por el título liguero

Hasta la entrada de los dos bandas, el equipo rossoneri puso sobre la mesa sus virtudes y las visibles carencias del grupo de Allegri. Castigada por el paso del tiempo, la salida de algunos de sus jugadores clave y el mínimo despegue de Dybala, a esta Juve no solo le cuesta mostrase superior sino también parecer tan compacta como siempre. Con todo, logró adelantarse con un disparo desde la frontal del talentoso jugador argentino que dejó en evidencia a Donnarumma. El tanto no arrugó al Milan, que aglutinó la posesión ante una Juve plana y sin mordiente. La presencia de dos pivotes de contención, como Matuidi y Khedira, más dos carrileros defensivos, Lichtsteiner y Asamoah, son demasiado hormigón en un equipo en el Pjanic no parece suficiente pelotero para abastecer a Dybala e Higuaín, poco acertado hoy.

Si a ello le suma un problema de contundencia, la cosa se agrava. Ahí hizo sangre Bonucci en su regreso a Turín tras su estampida en verano. Recibido con excesiva hostilidad por la que fuese su afición, el central se impuso en un saque de esquina y firmó el empate. Lejos de buscar la paz con la hinchada local, celebró el tanto con rabia. Precisamente ha sido su marcha la que ha desarmado un sistema defensivo en el que Chiellini se adentra en el tramo final de su carrera mientras que Barzagli y Benatia están todavía lejos de asustar. El gol precedió a los mejores momentos de un Milan que en la segunda mitad pudo adelantarse con un latigazo de Çalhanoglu que se estrelló en el larguero.

Pero la entrada de dos jugadores desequilibrantes y veloces de la talla de Cuadrado y Costa fundió al Milan, ya en la reserva, y espoleó a la Juventus. En su versión más alegre y ofensiva, una internada del brasileño a falta de diez minutos terminó en un cabezazo a la red del colombiano, de vuelta tras tres meses de baja a causa de una pubalgia. Con los rossonero volcados, Khedira tuvo tiempo de exhibir su versión más llegadora para cerrar la victoria y dejar una distancia de seguridad de cuatro puntos con el Nápoles. Con la tarea allanada en Italia, la Juve afronta ahora el reto de Europa y del campeón Madrid.

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