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El Mapfre, más líder en Melbourne

El barco español gana la tercera etapa y refuerza su ventaja en la Volvo Ocean Race

El Mapfre a su llegada a Melbourne en la tercera etapa de la VOR
El Mapfre a su llegada a Melbourne en la tercera etapa de la VOR

El Mapfre se adjudicó en la madrugada del día de Navidad en Australia la tercera etapa de la Volvo Ocean Race, un recorrido de 6.500 millas náuticas entre Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y Melbourne (Australia), y afianzó su liderato. El barco español, que cruzó la línea de meta a las 17.07 hora peninsular española, repitió el triunfo logrado en la segunda etapa entre Lisboa y Ciudad del Cabo después de 14 duros y extenuantes días de navegación y de un mano a mano con el Dongfeng chino.

Pese a que las previsiones apuntaban a que la flota tardaría unos 16 días en completar la distancia, el Mapfre invirtió únicamente 14 días, 4 horas, 7 minutos y 21 segundos en completar el recorrido. Ya desde el inicio de etapa –las primeras 24 horas de competición fueron una dura ceñida con vientos de más de 40 nudos–, la flota tuvo un adelanto de cómo se iban a desarrollar las siguientes dos semanas de navegación a través de uno de los lugares más inhóspitos del planeta y con las condiciones más extremas.

Un momento clave de la carrera fue cuando hubo que tomar la decisión de cómo afrontar la profunda borrasca con la que se encontraron en el océano Austral cuatro días después de la salida. Tratar de esquivar la baja presión, que se anunció llegaría con vientos de entre 40 y 45 nudos de intensidad y olas que podrían superar los ocho metros de altura, u optar por cruzarla fue una de las decisiones estratégicas de la etapa. La flota quedó dividida en dos y tanto el Mapfre como el Dongfeng fueron de los barcos que decidieron bajar hacia el sur en una ruta más rápida, pero más arriesgada.

A la caza del Dongfeng

De la borrasca salió primero el barco chino, pero el español continuó su estela en su insistente persecución al borde de la zona de exclusión. Después de más de 3.000 millas náuticas, solo tres separan a los dos rivales. Las palabras del patrón de Dongfeng, Charles Caudrelier, hablaban por sí mismas. “Tras nueve días de regata y más de 3000 millas, empiezo a odiar el rojo, el barco de nuestros amigos españoles…, como decimos en Francia en el argot ciclista, el Mapfre está chupando rueda, siguiendo todos nuestros movimientos y esperando la oportunidad de atacar", escribía desde el barco. 

Dos días más tarde, el miércoles 21, el equipo español superaba al Dongfeng. La tripulación de Caudrelier había liderado durante los primeros once días la espectacular etapa, pero el Mapfre se ponía a la cabeza de la flota. A partir de ahí, pese a los esfuerzos del barco chino, el Mapfre fue paulatinamente abriendo brecha, y aunque su rival intentó sorprender con el “modo sigilo” —una estrategia que los barcos tiene una vez en cada etapa por la cual su posición se oculta al resto de la flota durante tres partes de posiciones consecutivos— sirvió de mucho y los de Xabi Fernández lograron escaparse casi 100 millas, una distancia suficiente para gestionar con tranquilidad los últimos días.

La clave para alcanzar la primera posición, explicaba el patrón del barco español, vino de su estrategia al principio de la etapa, cuando resistieron la tentación de hacer una “locura” y en su lugar se mantuvieron muy cerca de Dongfeng cuando su rival lideraba la etapa. “Era muy importante mantenerlo siempre presionado. Y a veces la forma de hacerlo es seguir al líder. Luchamos mucho para mantenernos siempre cerca y luego, por supuesto, cada nuevo sistema es una oportunidad para el que va detrás y lo aprovechamos. Fue difícil cuando los estábamos persiguiendo, son difíciles de atrapar, y luego la sensación cuando los pasamos fue increíble”.

Después de la llegada del Mapfre, el Dongfeng intentaba conservar la segunda plaza tras unos   problemas en la quilla. “Esta ha sido la etapa más dura que he hecho”, señalaba Caudrelier. “Tuvimos una gran pelea con Mapfre durante la mayor parte de la etapa y luego un gran problema a bordo justo antes de la meta. Estamos un poco decepcionados después de liderar el 80 por ciento de la regata, pero hay más etapas por venir y lo haremos mejor”.

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