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Oficial: Messi renovará con el Barcelona hasta 2021

El delantero argentino, de 30 años, llega a un acuerdo para ampliar su contrato hasta 2021 más otra temporada opcional, y recibirá una prima de renovación de 50 millones

Messi renueva con el Barcelona Ampliar foto
Messi celebra un gol en la final de Copa entre Barça y Alavés. GETTY IMAGES

Hacía un par de meses que el Barcelona y Lionel Messi habían llegado a un acuerdo de renovación, oficializado ayer hasta 2021, tres temporadas más otra opcional. “Solo faltaba la firma y redactar los papeles, pero no nos inquietaba porque estaba hecho y se trataba de poner un día para anunciarlo”, explican desde las oficinas del Camp Nou; “y si no se ha hecho antes era más por pereza suya que por otra cosa porque le ocupaba la boda”. Desde el entorno de Messi, sin embargo, explican que la decisión del anuncio quedaba en manos de la entidad azulgrana para que lo dijera cuando considerara oportuno. Y lo ha hecho ahora porque el club necesitaba de una buena noticia y porque se puede encuadrar en el ejercicio económico de este curso y no del anterior, que se debía cerrar con números positivos.

Durante todo el tiempo, Jorge Messi, el padre de Leo, ha tenido hilo directo con el presidente del club, Josep Maria Bartomeu y no con el vicepresidente o director deportivo. “Hay veces que la figura del presidente debe actuar y, en este caso, lo lógico es que llevara las negociaciones porque se trata del mejor jugador del Barça y de la historia”, convienen desde el club. Así, Jorge Messi y Bartomeu se encontraron presencialmente en seis ocasiones, además de intercambiarse centenares de mails y llamadas. “Siempre ha existido buen rollo y las conversaciones se han dado sin ninguna crispación, del mismo modo que las negociaciones nunca han estado a punto de romperse”, aliñan desde el entorno del 10. Así, Leo firma por tres temporadas más una opcional —la duración la ha establecido el 10 porque si no se ve en la élite pasados estos años decidirá tomar las de Villadiego— con un aumento de sueldo de unos cinco millones (cobrará en torno a los 25 millones netos; unos 56 brutos) y una cláusula de rescisión de 300 millones, 50 más de la anterior.

El Barça comprendió pronto que la voluntad de Messi no era negociar sino que le garantizaran un ecosistema competitivo a su alrededor para seguir ganando títulos, la verdadera ambición del argentino. “No es una persona a la que le mueva el dinero”, argumentan desde los despachos de la ciudad deportiva; “pero sí quería saber de quién estaría rodeado. Y sabemos que Leo está muy feliz en el equipo y en la ciudad”.

Dos fotos simbólicas

Así lo demostró el argentino en dos estampas de la pasada campaña que quedarán en el imaginario azulgrana; una fue tras remontar al PSG en la Champions, cuando se encaramó sobre una valla publicitaria y se alimentó de la emoción del aficionado; la otra llegó tras marcarle al Madrid en la Liga el gol definitivo sobre la bocina, cuando se sacó la camiseta y la enseñó a la hinchada del Bernabéu. “Nos salió algún que otro moratón de los codazos que nos dimos en esos partidos”, reconoce una fuente del Barça; “porque Messi no podía decir más alto y claro que quería seguir con nosotros”. Y desde el Estadi, agregan: “Siempre nos ha mandado mensajes de su felicidad. Había que mirarle a los ojos para saberlo”.

Por el camino, en cualquier caso, sí que hubo sinuosidades porque unos comentarios de Pere Gratacós —“Leo no sería tan bueno sin Neymar, Suárez, Piqué, Iniesta…”, dijo— provocaron su destitución como responsable de las relaciones institucionales del club con la Federación Española, al tiempo que también se dio un rifirrafe de la plantilla con la directiva porque el director ejecutivo, Óscar Grau, señaló: “Se tiene que analizar con cabeza fría y sentido común. El Barça no puede pasar de un 70% del presupuesto en masa salarial y, por tanto, tenemos que cuadrarlo”. Luis Suárez replicó: “Lo que hay que hacer es renovarle, no tener sentido común”.

La continuidad de Messi, aunque no afecte al ejercicio económico pasado, sí que aprieta las arcas del Barça. “Pero renovar a Messi no se le puede llamar esfuerzo sino que es una forma de reconocer todo lo que ha hecho por el club y por la entidad”, explican desde el club. La realidad, sin embargo, es que para no poner en riesgo el equilibrio patrimonial ni la masa salarial, el club le pagará una prima de renovación de 50 millones de euros, que se imputarán contablemente durante la duración del nuevo contrato.

Ocurre que no es solo Messi el que pone en estrecheces al club en lo económico porque el Barça también afrontó en la temporada pasada las renovaciones de Neymar y Luis Suárez, un tridente irrepetible. “Hay muchos clubes detrás de nuestros cracks, pero ellos quieren estar aquí y seguir disfrutando de esta era de éxitos”, reflexionó Bartomeu tras dar sus primeras impresiones sobre la ampliación del contrato del 10.

Estos días, el jugador se encuentra de luna de miel en Antigua y regresará a Barcelona hasta mediados de julio, fecha en la que estampará su autógrafo en el contrato. “Sí, solo falta la firma protocolaria, pero está todo acordado y redactado, hasta el punto de que incluso este anuncio estaba pactado”, argumentan desde el club por si las moscas. Porque Messi también se casa con el Barça.

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