Luka Modric pone en hora el reloj

Zidane busca la mejor versión del croata para el tramo decisivo de la temporada tras dosificarle en los últimos partidos

Luka Modric, en el partido contra el Betis.
Luka Modric, en el partido contra el Betis.GERARD JULIEN (AFP)

El Madrid depende de los goles de Cristiano, de las arrancadas de Bale, de la chispa de Marcelo, de los cabezazos de Sergio Ramos y, sobre todo, de la batuta y el estado físico de Luka Modric. El centrocampista croata, de 32 años, es el reloj del equipo. Si Modric no está, el Madrid no es el mismo; si Modric baja el pistón, el Madrid se resiente; si Modric está bien, el Madrid juega a otra cosa. En el último mes y medio —desde el problema muscular que sufrió contra el Málaga—, el pequeño centrocampista con los gemelos de un gigante no ha mostrado su mejor versión. Se le ha visto espeso, con menos brillo y sin el despliegue físico al que acostumbra. Contra el Athletic, Zidane le quitó en el minuto 62 y dijo que el equipo necesitaba “más equilibrio”.

De los últimos 10 partidos, Modric solo ha jugado cuatro completos y Zidane le ha dado descanso en dos. Esta semana regresó antes de tiempo de la concentración de Croacia (el seleccionador le ahorró el segundo partido, un amistoso en Estonia, en el que todos se quejaron del estado del césped y el juventino Pjaca se rompió el ligamento cruzado) y en el Madrid dicen que le han visto entrenarse con más frescura.

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Para lo que resta de temporada —derbi, cuartos de Champions contra el Bayern Múnich, clásico...—, Zidane necesita al mejor Modric. “Todos sabéis lo importante que es Modric para nosotros. Pensamos en lo que va a pasar y en lo que nos espera en las próximas semanas. Ha jugado muchísimo [2.279 minutos] y hay que tener en cuenta los minutos en sus piernas. Físicamente está bien, no es por eso que sale del campo de vez en cuando. Es por algún momento puntual o porque necesito cambiar de dibujo”, explicó ayer el técnico francés. Su equipo jugará nueve partidos en los próximos 28 días, empezando por el de este domingo (16.15 beIN LaLiga) contra el Alavés, equipo que le ganó al Barça en su campo y empató en el Calderón.

Modric formará pareja con Kroos. Casemiro está sancionado e Isco o Kovacic podrían acompañar al croata y al alemán en la medular. La política de rotaciones de Zidane y los mimos al pequeño centrocampista harán que Modric, presumiblemente, descanse el miércoles contra el Leganés. La idea es que recupere su mejor versión, más presencia en el juego y despliegue físico para marcar el ritmo del partido.

En lo que va de temporada, Modric tuvo un pequeño bache después de la operación en la rodilla izquierda en octubre. Regresó en noviembre y empezó con un rodaje específico para estar en las mejores condiciones en el Camp Nou. Esa tarde del 3 de diciembre (1-1) jugó el mejor partido de la temporada. Alcanzó un 95% de acierto en los pases (sólo falló tres), récord para él este año, y dio el pase de gol a Ramos. El Madrid jugó al ritmo de Modric, que no ha vuelto a alcanzar ese porcentaje. En los últimos cuatro partidos no ha superado el 90%.

“El trabajo cotidiano es lo que más valoro y en eso me voy a basar. En los dos últimos meses de competición, todo entrenador desea que sus jugadores lleguen perfectos, sin lesiones y en buena forma. Estoy contento porque todos estamos a tope”, dijo Zidane ayer.

Sobre la firma

Eleonora Giovio

Es redactora de deportes, especializada en polideportivo, temas sociales y de abusos. Ha cubierto, entre otras cosas, dos Juegos Olímpicos. Ha desarrollado toda su carrera en EL PAÍS; ha sido colaboradora de Onda Cero y TVE. Es licenciada en Ciencias Internacionales y Diplomáticas por la Universidad de Bolonia y Máster de periodismo de EL PAÍS.

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