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La curiosa aventura de la Copa Latina

El torneo fue una creación española y la idea era enfrentar a los campeones de España, Portugal, Italia y Francia

Kubala, con la Copa Latina de 1952.
Kubala, con la Copa Latina de 1952.

Se suele decir que el Barça y el Madrid ganaron dos veces cada uno la Copa Latina. En puridad, no es así: quien la ganó dos veces fue la Federación Española. Eso sí, el Barça ganó dos finales y el Madrid otras dos. ¿Ganaron entonces dos Copas cada uno? En realidad no, pero podemos decir que sí.

La Copa Latina fue creación española. La idea la había lanzado ya en 1925 un periodista español, Alberto Martín Fernández, que firmaba Juan Deportista. Tras la Guerra, escribió en Marca y al tiempo fue jefe de prensa de la Delegación Nacional de Deportes, que presidía el general Moscardó, al que insistió en la idea. Moscardó, a su vez, animó a Armando Muñoz Calero, presidente de la Federación, a ponerse a ello.

Aún no había Copa de Europa. La única competición europea de cierto vuelo que había existido era la Copa Mitropa

Aún no había Copa de Europa. La única competición europea de cierto vuelo que había existido hasta entonces era la Copa Mitropa, que jugaban los países del Danubio más Italia. Nació en 1927, la interrumpió la II Guerra Mundial. No volvió hasta 1955, y pronto la Copa de Europa la devoró.

La idea de la Copa Latina era enfrentar a los campeones de Liga de Portugal, España, Francia e Italia, en un torneo rápido, antes de las vacaciones de verano. Muñoz Calero se movió bien, consiguió implicar a los otros cuatro países y la arrancó en 1949. Se jugaría en ciclos de cuatro años. Semifinales, final de vencidos y final. Cada año, en un país. A la Federación del club ganador se le daban 4 puntos, a la del otro finalista, 3, a la del tercero, 2 y a la del cuarto, 1. Al final del ciclo se sumaban los puntos y se declaraba ganadora a la Federación que más tuviera.

No era una competición anual de clubes, pues, sino cuatrienal de Federaciones, por vía interpuesta de su club campeón de cada año. Y era a la Federación a la que se daba la Copa, al cabo de los cuatro años. Al club ganador de cada año se le daba una reproducción más pequeña, y a los jugadores, una medalla.

No era una competición anual de clubes, pues, sino cuatrienal de Federaciones

La primera edición la organizó España. Arrancó el 20 de junio de 1949, con un Sporting de Portugal-Torino en Chamartín. El Torino se había estrellado en avión el 3 de mayo anterior, pero llevaba tanta ventaja en su Liga que la ganó jugando las últimas jornadas con juveniles. La otra semifinal la disputaron en Les Corts el Stade de Reims y el Barça. El partido se acogió con el mayor interés. Hacía una semana que España había barrido (1-5) a Francia en Colombes, con tres goles de Basora, que quedó bautizado como El Monstruo de Colombes. Ahora la víctima es el Stade de Reims, que se lleva otros cinco y se queda en cero. La final, en Chamartín, la ganó el Barça (2-1) al Sporting, goles de Seguer y Basora. De aquel día quedó un recuerdo: la leña que dieron los portugueses. Sería una constante en la competición, fuese cual fuera su representante.

El once del Barça en la final fue: Velasco; Calvet, Curta, Calo; Gonzalvo III, Gonzalvo II; Basora, Seguer, César, Canal y Navarro II. Aún no había llegado Kubala.

La edición de 1950 dio problemas. Era año de Mundial (el de Brasil) y muchos jugadores de los campeones de Liga fueron llamados a él. En Italia corrió el turno y acabó por ir el Lazio, que había sido cuarto. En España, el campeón, el Atlético, tenía convocados para Río a Silva, Juncosa y Hernández. Se le admitió que se reforzara con las cesiones de Babot y Lesmes II (Valladolid) y Olmedo y Pahíño (Real Madrid). Perdió el primer día ante el Girondins (4-1) y quedó tercero tras ganar al Lazio.

En 1951 se jugó en Italia. Repetía el Atlético, que estaba en grandes años, con Helenio Herrera en el banquillo y los Domingo, Ben Barek, Carlsson y Escudero, entre otros. Pero el Milan, en casa y con un gran equipo en el que destacaba la tripleta central sueca de ataque (Gren-Nordhal-Liedholm), arrasó. El Atlético volvió a ser tercero, tras perder con el Milan (4-1) y ganar al Sporting (3-1).

1952 cierra ciclo, en Francia. Es el año glorioso del Barça de las Cinco Copas. Ya está Kubala, estrella descomunal en un grupo de magníficos jugadores. Gana (4-2) a la Juve en la semifinal y 1-0 al Niza en la final, con este once: Ramallets; Martín, Biosca, Seguer; Bosch, Escudero; Basora, César, Kubala, Aldecoa y Manchón.

La edición de 1950 dio problemas. Era año de Mundial (el de Brasil)

España termina campeona, con 12 puntos, 8 aportados por el Barça (4+4) y 4 por el Atlético (2+2). Francia sumó 10, Portugal e Italia, 9 cada uno. La Federación Española recibió en propiedad la primera Copa.

El segundo ciclo arranca en 1953, en Portugal, con un contratiempo: el Sporting solicita adelantar las fechas previstas, para acudir al Torneo Octogonal de Río de Janeiro. Francia e Italia no ponen problemas, pero en España se jugaba la Copa en esas nuevas fechas. Se decidió esperar al enfrentamiento de octavos entre el Barça (campeón de Liga) y el Valencia (subcampeón). El que resultara apeado, acudiría a Portugal. Pasó el Barça (que ganaría esa Copa, haciendo su segundo doblete consecutivo) y el Valencia fue a Portugal. No le iría bien. Quedó cuarto, tras perder con Stade de Reims (2-1) y Sporting (4-1). Sólo aportó un punto.

En 1954, año de Mundial, no se jugó, vista la experiencia de 1950. Se aplazó para 1955 y se celebró en Francia. Fue el Madrid, ya liderado por Di Stéfano. Ganó a Os Belenenses (2-0) y al Stade de Reims (2-0). Jugaron la final: Alonso; Navarro, Oliva, Lesmes II; Muñoz Zárraga; Molowny, Pérez-Payá, Di Stéfano, Rial y Gento. Fue la consagración internacional de Gento, que estuvo inmenso.

En 1956, ya en coincidencia con la primera edición de la Copa de Europa, la Copa La tina se celebra en Italia, con el Athletic como representante español. Ganará 2-0 al Niza pero luego caerá en al final ante el Milan (3-1). Era un gran Athletic, que había hecho doblete en España con su alineación de memoria: Carmelo; Orúe, Garay, Canito; Mauri, Maguregui; Arteche, Marcaida Arieta, Uribe y Gaínza. Grupo extremadamente religioso, aprovecharon la estancia en Italia para hacer una visita al Papa, Pío XII.

En 1957, toca en España, de nuevo con el Madrid, que vive una apoteosis. Acababa de ganar la Liga y su segunda Copa de Europa. Y ganó la Copa Latina, también en su propio estadio, con 5-1 primero sobre el Milan y 1-0 en la final contra el Benfica.

Terminado el ciclo, España volvía a ganar, con 12 puntos (Madrid, 4+4, Athletic, 3 y Valencia, 1), Italia 11, Francia, 9 y Portugal, 8.