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Y Oblak se tiró en un penalti

El meta del Atlético se desquita ante el PSV de las críticas por su inmovilismo en la tanda de la pasada final de la Champions en Milán frente al Real Madrid

Oblak detiene el lanzamiento de Guardado Ver fotogalería
Oblak detiene el lanzamiento de Guardado Getty Images

“Oblak es muy grande, ocupa mucha portería”, dice Andrés Guardado. El volante mexicano se quedó perplejo ante la estirada del meta esloveno en el penalti que le detuvo al borde del descanso, solo un minuto después de que Saúl marcara para el Atlético. El lance metió en el túnel del tiempo a Oblak y al Atlético. Los llevó cuatro meses atrás, a la tanda de penaltis de Milán. El inmovilismo de Oblak, que solo se lanzó hacia un lado en el penalti que convirtió Marcelo, le costó muchas críticas. En San Siro, optó por aguantar al resto de los lanzadores madridistas y eso desencadenó ese aluvión de reproches hacia su figura. En el Philips Stadion, en cambio, se estiró decidido hacia su izquierda para neutralizar el ajustado lanzamiento de Guardado.

“Siempre es fácil hablar desde el otro lado, cada uno tiene su opinión. En Milán intenté pararlos, como en la semifinal contra el Bayern. Desde fuera y después del partido es fácil decir podías hacer eso, podías hacer lo otro, pero nadie sabe cuando estás ahí lo que se siente cuando él jugador te mira. Intenté aguantar el máximo y luego lanzarme, tuve mala suerte, no paré ninguno en Milán”, se lamenta.

Ataviado con la ropa vaquera oficial que ha elegido el Atlético, Oblak habla de los penaltis poniendo el énfasis en el sentimiento clásico de los porteros, en el azar y en la percepción de que la ventaja siempre es para el delantero. “Los penaltis son una lotería, en Milán no paré ninguno, pero esto es fútbol y hay que mirar adelante”, insiste. Los días posteriores a la derrota en la final de la Champions fueron duros para él. “No suelo mirar mucho la prensa, pero me quedé muy triste durante algunos días porque perdimos de esa manera”, relata. Tanto desde el club como desde el cuerpo técnico trataron de reforzar a Oblak anímicamente tras lo sucedido en Milán. Sin embargo, nada ha cambiado en su metodología para tratar de detener penaltis. “Parar penaltis es parte de mi trabajo. No trabajé nada especial para los penaltis durante este tiempo. Necesitas un poco de suerte, lo paras o no lo paras. Se puede trabajar un poco, pero tampoco puedes ensayar mucho. Nunca puedes estar seguro de que vas a parar un penalti porque dependes del jugador que lo tira”.

La parada de Oblak a Guardado supuso el tercer partido del Atlético sin encajar un gol. Una vez más, ante las dudas, el equipo de Simeone ha empezado a levantarse desde su seguridad defensiva. Dejó la portería a cero en Leganés, en Vigo y en Eindhoven. Esta vez no fue esa secuencia tan habitual en el curso pasado en la que Oblak sostenía al equipo atrás y Griezmann solía definir los partidos con un gol. “Lo importante es tener ocasiones, unas veces entra y otras no. Con un gol nos valía y lo hicimos, no debemos preocuparos por eso”, advierte.

Saúl fue el autor de ese tanto tan trascendente porque puede suponer asegurar la segunda plaza teniendo en cuenta la presencia del Bayern en el grupo. En la zona mixta, se atusaba la barba continuamente, mientras reflexionaba: “Para mí lo importante era ganar, sinceramente estoy contento por el gol porque me da una tranquilidad que necesitaba, tenía un poquito de ansiedad por marcar, he tenido ocasiones en los cuatro partido para abrir el marcador y mi cuenta particular y tenía esa ansiedad porque en mi juego tampoco estaba teniendo mi mejor rendimiento. A partir de ahora espero que las cosas vayan mucho mejor”.

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