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Arturo Vidal se convierte en el jugador más difamado de Alemania

El chileno ha sido muy criticado por fingir un penalti en la semifinal de la Copa ante el Werder Bremen

Arturo Vidal (de rojo) tras simular un penalti ante el Bremen.
Arturo Vidal (de rojo) tras simular un penalti ante el Bremen. AP

Arturo Vidal, mediocampista chileno de 28 años que luce desde el verano pasado la camiseta del Bayern de Múnich, tiene una rara habilidad para cosechar criticas, tanto de la afición, como de la prensa, pero también elogios gracias a su habilidad en el campo y a su temperamento. Es de sobra conocido que es un jugador conflictivo fuera del terreno de juego, más de una vez ha causado accidentes de tráfico por conducir borracho y ya ha cosechado seis tarjetas amarillas en lo que va del año.

Pero desde el martes pasado, Vidal, un jugador que le aseguró el pase a su equipo en la semifinal de la Champion League al marcar dos goles contra el Benfica, se convirtió en una controvertida estrella emergente del futbol alemán a causa de una actuación que ha sido criticada por la totalidad de la prensa germana y el publico, que vio el partido que jugó su equipo contra el Werder Bremen en las semifinales de la Copa Alemana y que el Bayern ganó por 2-0.

En el minuto 66 del partido, Pep Guardiola decidió dar nuevos bríos a su equipo, que solo había marcado un gol, y dio entrada a la cancha a Vidal. Tan solo tres minutos más tarde, en un furioso contraataque el chileno protagonizó un espectacular "piscinazo" en el área del Werder Bremen, una actuación soberbia que vio todo el publico que llenaba el estadio Allianz Arena, pero que impresionó al arbitro que estaba a pocos metros de la supuesta falta y cobró de inmediato un penal.

La grandiosa actuación de Vidal hizo posible que Thomas Müller marcará el gol y permitió al Bayern clasificarse para la final de la Copa. La actuación de Vidal marcó un antes y un después en la carrera del futbolista chileno, no tanto por su piscinazo, sino porque no fue capaz de disculparse en el momento ante el arbitro y tampoco después del partido.

Después de finalizado el partido, el árbitro Tobias Stieler tuvo la honradez de admitir que había cometido un error grave. "Lo siento", dijo el árbitro de 34 años. "La jugada va tan rápido...vi un contacto, pero no hubo ninguno", añadió al comentar una decisión suya que hizo posible el triunfo del equipo muniqués.

Fue el comienzo de una avalancha de comentarios que aun no cesan. Poco después el goleador del partido, Thomas Müller, admitió que Vidal había fingido la falta. "Estuvo cerca de ser una infracción, pero no lo fue. Por supuesto que fue un piscinazo pero yo tenía la obligación de convertir el penal. Guardiola, en cambio, un técnico que ama el futbol limpio y bonito sobre todas las cosas, no tuvo reparos en admitir que el penal jamás debió ser cobrado y que le había quedado un sabor amargo en la boca a causa de ese gol.

"El penal no ha sido penal. No me gusta marcar un gol de esa manera y siento mucho lo que ha pasado", dijo el técnico catalán.

Pero la prensa deportiva germana no tuvo reparos en criticar la accion de Vidal con adjetivos poco apropiados para el calificar el comportamiento de un jugador profesional. El periódico Bild, por ejemplo, quizás el medio más importante del país, primero se burló de la acción de Vidal, y tituló en su página web: "El Bayern 'vuela' a la final gracias a Vidal", al hacer un juego de palabras con el término "Schwalbe" –golondrina- que se usaen Alemania para referirse a un piscinazo.

El jueves, el rotativo más famoso del país y que leen unos 10 millones de alemanes, utilizó la palabra "tramposo" para calificar la actuación del jugador chileno. "Si yo fuera el patrón del FC Bayern, lo suspendería hasta el final de la Liga", señaló el columnista Franz Josef Wagner. "No lo quiero ver nunca más en una cancha de juego. El Bayern puede ser tricampeón, pero sin tramposos como él".

"Vidal calla, Guardiola pide disculpas", señaló la edición digital de la revista Der Spiegel, al recordar que el jugador no pidió disculpas por su comportamiento y que aun sigue guardando silencio. El periódico de difusión nacional, Die Welt, optó por un lenguaje más duro y bautizo a Vidal como el "gamberro más inteligente de la liga", aunque admitió su gran habilidad como jugador.

"El club no es conocido por su habilidad de producir piscinazos y tampoco es lo que queremos en el Bayern", señaló el presidente del club bávaro, Karl-Heinz Rummenige, al comentar el pecado cometido por el jugador. Pero el club no parece estar dispuesto a prescindir del chileno en el partido que disputará este sábado y en el que puede coronarse campeón de la Liga por cuarta vez consecutiva. Tampoco estará ausente en el partido que el Bayern debe dispuitar con el Atlético de Madrid por una razón que fue revelada por Javi Martinez: "La presencia de Vidal en el equipo es terriblemente importante", dijo Martinez. "Es el jugador más importante en la Liga de Campeones y Pep sabe que Arturo, a veces, se debe controlar, una situación que no siempre es fácil. Tiene mucho temperamento".

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