Ali y el enigma turco

El base de Chicago, rebautizado en recuerdo del mítico boxeador, dirige el juego del segundo rival de España (21.00, Cuatro)

Ali Muhammed y Belinelli en el partido Turquía-Italia.
Ali Muhammed y Belinelli en el partido Turquía-Italia.RAINER JENSEN (EFE)

Se llama Robert Lee Dixon y se le conoce como Bobby Dixon. Nació hace 32 años en Chicago, pero en junio recibió un pasaporte en el que figura como Ali Muhammed. Desde entonces ha tomado mando en plaza como base en la selección turca, el segundo rival, hoy, de España (21.00, Cuatro). Nada extraño en el contexto normativo de una Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) que se lavó las manos y permitió la presencia de un nacionalizado en cada selección sin atender a su trayectoria ni a los años que lleve en su país de adopción.

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Bobby Dixon no es, ni mucho menos, el caso más extremo. Despuntó de joven en la Universidad de Troy, pero no fue drafteado por ningún equipo de la NBA y, como muchos otros jugadores estadounidenses, se convirtió en un jornalero en el baloncesto europeo, en Francia, en Italia, en Polonia y finalmente en Turquía. Allí se ha consagrado como estrella del Karsikaya, sorprendente ganador de la Liga. Puede decirse que por fin triunfó y encarriló una vida tan difícil en lo deportivo como en lo personal. Cuando estudiaba secundaria en la Sullivan High School fue arrestado por tráfico de drogas. Aquella experiencia lo cambió.

Ahora, tras su estupenda temporada, ha sido fichado reclutado por Zeljko Obradovic para el Fenerbahçe. Ahora, con el nombre y apellido adoptado en recuerdo del legendario boxeador Muhammad Ali y con el apodo de ‘uptown mamba’ (la serpiente de la parte alta de la ciudad) que se ha tatuado en un brazo, maneja el juego de una selección que solo ha brillado al más alto nivel en casa: obtuvo las medallas de plata en el Eurobasket de 2001 y en el Mundial de 2010, ambos celebrados en Estambul.

Ali, Ilyasova y Erden brillaron en el triunfo de Turquía ante Italia en la primera jornada

Ersan Ilyasova, ahora en los Detroit Pistons, es la figura de una renovada selección que sufre las bajas de Omer Asik (Nueva Orleans) y Enes Kanter (Oklahoma), a las que se añade la de Emir Preldzic. Los dos últimos precedentes en torneos oficiales son negativos para la selección española, con derrotas por 63-60 en el Eurobasket de 2009 y por 65-57 en el de 2011. Cedi Osman, un alero de 20 años que lideró a la selección turca que ganó el oro en Europeo Sub20 del año pasado tras vencer a España, encarna la esperanza de la regeneración del baloncesto turco.

Turquía dejó una magnífica impresión en la primera jornada. Venció a Italia por 89-87 con 17 puntos y 9 asistencias de Muhammed, otros 17 de Ilyasova y 22 puntos y 8 rebotes de Semih Erden, el pívot del Fenerbahçe.

Ergin Ataman, seleccionador turco, critica a los equipos de la NBA por las dificultades que ponen a los jugadores que desean competir con la selección. Debido a ello, Ilyasova y Furkan Aldemir (Philadelphia), se incorporaron tarde a la preparación del equipo turco para el Eurobasket. “No solo nos pasa a nosotros”, afirma Ataman. “La FIBA debería tomar medidas para el futuro”.

Sobre la nacionalización de Bobby Dixon, Ali Muhammed, el seleccionador turco expone: “Estoy en contra de que deportistas de otras nacionalidades compitan para la selección, pero si la FIBA lo permite y otros equipos utilizan esta regulación en su beneficio, nosotros también tenemos que aprovechar esta posibilidad. Éste es un deporte de equipo y la gente en Turquía espera el éxito y una medalla”.

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Sobre la firma

Robert Álvarez

Licenciado en Periodismo por la Autónoma de Barcelona, se incorporó a EL PAÍS en 1988. Anteriormente trabajó en La Hoja del Lunes, El Noticiero Universal y el diari Avui.

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